«Para ser buenos periodistas y buenas periodistas tenemos que ser honestos con la realidad», señaló Nuria Varela, periodista y escritora feminista española, en el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, al impartir una conferencia magistral en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), donde discurrió sobre la diferencia entre la profesionalización y la mala praxis del periodismo al relatar la violencia contra las mujeres cuando este se realiza con una visión androcentrista. «Es decir: el hombre como la medida de todas las cosas (…) Es inimaginable que los hombres no voten, pero a las mujeres nos costó 130 años conseguir el derecho al voto».
¿Qué realidad distinguir en los actos de violencia contra las mujeres? Varela propuso divisar dos tipos de patriarcado a nivel del Estado: el de coerción, que opera a través de leyes que privan de derechos a las mujeres, particularmente en regímenes autoritarios, y los de consentimiento, que se observan en las democracias donde las leyes ratifican la igualdad, pero mantienen brechas porque el mecanismo a través del que opera no son las leyes, sino estereotipos de género, la cultura y la socialización. Uno de estos últimos casos es el de México y sus medios de comunicación.
La primera fake new de la historia
«A la hora de comunicar, tenemos que reflexionar sobre lo aprendido. Lo que nos viene de serie y hemos hecho toda la vida, a lo mejor tiene sesgos que no tienen nada que ver con la realidad», destacó. Algunos de los tipos de violencia simbólica que transmiten los medios de manera acrítica, señaló, son la desvalorización de la palabra de las mujeres, los micromachismos, los mitos del amor romántico, el lenguaje sexista, la cultura de la violación, el mito de la belleza y el revestimiento del discurso mediático como violencia.
«Todo ello conforma lo que llamamos la cultura del simulacro, esa que también es un mantra de que repiten habitualmente los medios, de que la igualdad existe, de que dónde vamos las feministas reclamando más igualdad, si la igualdad ya existe (…) Uno de mis colegas, Miguel Lorente, lo cuenta muy bien: El machismo es la primera fake new de la historia. A los hombres les dijeron que eran superiores a las mujeres, y hasta hoy. El machismo es una cultura, no es una conducta, y como comunicadores y comunicadoras estamos obligados a romper con esa mirada», señaló.