El colectivo feminista Raíz Violeta alertó sobre el aumento de casos de abuso sexual infantil en el municipio de Cadereyta de Montes. Señalaron que, desde hace un año, han solicitado reuniones con la presidenta municipal para abordar la situación; sin embargo, sus peticiones no han tenido una respuesta favorable. Por ello, exigieron que la autoridad municipal no permanezca indiferente ante esta situación.
De acuerdo con información proporcionada por las fundadoras del colectivo, el primer caso de abuso sexual infantil que registraron fue en octubre de 2024. Hasta la fecha, el colectivo tiene contabilizados seis casos en el municipio. La mayoría de ellos ocurren en la delegación de Vizarrón, mientras que solo uno se registró en la cabecera municipal. Las víctimas son cuatro niños y dos niñas, y los agresores son hombres, en su mayoría familiares cercanos; de estos, solo un agresor es menor de edad.
El colectivo explicó que estas cifras podrían ser aún mayores, ya que muchas víctimas no denuncian debido al complejo protocolo de atención, que puede revictimizarlas, o por desconocer a dónde acudir. Por ello, han intervenido directamente en algunos casos para brindar acompañamiento.
Ante esta situación, Raíz Violeta subrayó la necesidad de implementar campañas de prevención y atención dentro del municipio, así como dar seguimiento a las carpetas de investigación para garantizar justicia a las víctimas.
A pesar de sus esfuerzos, el colectivo lamenta que no ha logrado establecer colaboración con el municipio. Recientemente lograron sostener una reunión con la Coordinación Municipal de la Mujer, pero señalaron que esta reunión fue únicamente una charla, sin una mesa de trabajo clara ni objetivos concretos; asimismo, expresaron su preocupación por la ausencia de la alcaldesa y de la titular de la Dirección de Mujeres y Grupos Prioritarios, así como por la falta de un pronunciamiento oficial sobre los casos.
Las integrantes del colectivo señalaron que les resulta difícil entender cómo figuras que se han posicionado públicamente como aliadas del feminismo, las juventudes y las infancias pueden mostrar una sororidad selectiva y una falta de empatía cuando se trata de asumir responsabilidades.
Finalmente, reiteraron que, si la administración municipal no trabaja de manera conjunta con el colectivo, esperan que al menos implemente políticas públicas efectivas o trabaje con otros colectivos para atender estos casos. Mientras tanto, Raíz Violenta continuará operando con sus propios recursos y enviando oficios para ser escuchadas por la presidenta municipal.