Las condiciones climáticas se han convertido en uno de los principales desafíos para el sector agropecuario de Querétaro, debido a lluvias intermitentes, periodos de estiaje y la posibilidad de que durante los próximos meses se presenten otras inclemencias que puedan afectar los cultivos y la actividad ganadera, afirmó Rosendo Anaya Aguilar, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedea) del Estado.
Señaló que el comportamiento del clima obliga a mantener una vigilancia permanente y a preparar programas de apoyo para los productores ante los distintos escenarios que pudieran presentarse. Explicó que, aunque se han registrado precipitaciones en distintas regiones, estas no han tenido la continuidad necesaria para recuperar de manera suficiente los cuerpos de almacenamiento de agua.
Presas a la mitad
Como indicador de esta situación, señaló que las presas del estado se encuentran, en promedio, por debajo del 50 por ciento de su capacidad, un nivel inferior al registrado durante el mismo periodo del año pasado. En este sentido, advirtió que la falta de recuperación suficiente en los vasos de captación podría tener efectos durante el siguiente ciclo productivo, particularmente para las actividades que dependen del agua almacenada.
Respecto a la posibilidad de que las presas logren recuperarse en los próximos meses, indicó que el comportamiento de las lluvias todavía es incierto y no existe certeza sobre cuánto tiempo continuarán las precipitaciones. Anaya Aguilar reconoció que el estiaje ya genera consecuencias para productores de diferentes regiones, aunque señaló que esta condición forma parte de los factores que cada año representan un reto para el campo.
A esta condición podrían sumarse otros fenómenos meteorológicos durante las próximas temporadas, como fuertes vientos y posteriormente heladas, por lo que la dependencia estatal mantiene seguimiento para responder ante posibles afectaciones. El titular de Sedea dio a conocer finalmente que existen diferentes bolsas presupuestales para atender emergencias, cuya aplicación dependerá del tipo de fenómeno y de las necesidades que se presenten en cada región.
