La Capilla de las Ánimas, ubicada en Bernal, Ezequiel Montes, es una construcción con más de 300 años de antigüedad, considerada el primer oratorio de la delegación. Actualmente, aún se celebran misas en el lugar. María de Lourdes, encargada del recinto, comenta que personas de distintos estados del país acuden a visitarla. “Viene siendo la madre de las demás capillas oratorias”, destaca con orgullo.
La capilla fue edificada entre los siglos XVII y XVIII, alrededor de 1648. Su origen está ligado a los primeros asentamientos católicos tras la evangelización de la zona, aunque no existe un documento oficial que confirme quiénes ordenaron su construcción, informó Andrés Martínez, guía de turismo en Bernal.
El conjunto arquitectónico, de raíz franciscana, está conformado por la capilla principal, un atrio hundido (debido a la topografía del terreno) y una casa cural. Su fachada es rematada por una espadaña con cuatro vanos de medio punto, que en su momento alojaban campanas. En el interior, se conservan pinturas antiguas de San Pedro y San Pablo, testimonio del arte sacro de la época.
Parte de Bernal
Martínez comentó que durante años, la capilla se mantuvo en estado de abandono, lo que propició el deterioro de su estructura y la pérdida de algunos objetos de valor. Sin embargo, en 2010, a través del programa de Pueblos Mágicos, se iniciaron trabajos de restauración. Para 2012, una parte del recinto fue habilitado como museo comunitario.
Hoy en día, el espacio no solo narra la historia de la capilla, sino también la fundación de Bernal y otros aspectos turísticos y culturales del pueblo. Entre los objetos más destacados del museo, se encuentra una campana de bronce, plata y cobre, fechada en 1895, la cual pertenece a la capilla de las ánimas.
De acuerdo con la señora María de Lourdes, actual encargada de la capilla y del museo, desde enero de 2025 se retomaron las misas mensuales en el lugar, tras una solicitud hecha al padre de la parroquia de San Sebastián. Estás misas religiosas se celebran cada segundo viernes del mes y los asistentes son invitados a llevar una veladora como parte del ritual.
Lourdes mencionó que, incluso personas de otros estados, acuden al sitio para hacer peticiones, agradecimientos o simplemente conocer su historia. “Muchos regresan a agradecer porque se les han concedido sus milagros”, afirmó. Los fieles dejan listones con mensajes, fotografías y pequeños objetos como ofrenda, formando un tapiz de devoción popular.

Mitos
Además de su relevancia histórica y espiritual, la Capilla de las Ánimas también guarda un halo de misterio. Andrés Martínez, mencionó que, debido a la falta de datos oficiales, existen diversas interpretaciones sobre su origen. Una de las versiones más comentadas sugiere que el templo fue erigido sobre un antiguo centro ceremonial prehispánico. “El sistema de desagüe, las cuatro entradas y la orientación del lugar podrían estar relacionados con los cuatro elementos y los puntos cardinales; lo que refuerza esa teoría”, explicó.
Asimismo, relató que entre los habitantes del pueblo circula también una leyenda que ha alimentado la mística del sitio: dicen que entre las 11 y 12 de la noche, un grupo de personas vestidas de negro y con veladoras en mano llega a la capilla, pero nadie los ve salir. “Estas historias forman parte de la esencia del pueblo: sus mitos, sus leyendas, eso es lo que lo hace único”, refirió Andrés.
La Capilla de las Ánimas, como afirma María de Lourdes, es la más antigua de la región y más allá de su arquitectura y valor histórico, representa una conexión profunda con las raíces culturales, espirituales y míticas del pueblo de Bernal. Un espacio que continúa vivo gracias a la fe, la memoria colectiva y quienes, como Lourdes, dedican su vida a preservar su legado.