Astrid Ortega, alcaldesa de Cadereyta de Montes, denunció una marcada exclusión por parte del gobierno estatal hacia su administración. Afirmó que ha sido apartada de reuniones oficiales y que algunas de sus solicitudes de apoyo no han recibido respuesta. Ortega expresó su deseo de reunirse próximamente con el gobernador para abordar esta situación y encontrar soluciones en beneficio del municipio.
La alcaldesa explicó que, antes de las intensas lluvias registradas entre el 6 y el 9 de octubre, su administración envió más de diez solicitudes formales a la Comisión Estatal de Infraestructura. En ellas se exponía la urgencia de rehabilitar varios caminos y carreteras del municipio. Enfatizó que a una servidora nunca le contestan, o le responden en sentido negativo, diciendo que no hay maquinaria disponible, que no existen los recursos, etc.; agregó que la última vez le dijeron que esos caminos no estaban en su catálogo, por lo tanto, no podían intervenir.
Añadió que, en contraste, ha observado que sí se responden oficios enviados por ciudadanos o autoridades auxiliares. Aclaró que le parece positivo que cualquier persona pueda solicitar un servicio y ser atendida, pero le resulta extraño que a su administración se le niegue atención o incluso se le ignore.
Indicó que ha visto cómo solicitudes presentadas en fechas posteriores a las de su gobierno sí han sido atendidas. Por ello, insistió en que desea tratar estos temas directamente con el gobernador, incluyendo otros asuntos prioritarios como el transporte y el suministro de agua en la comunidad de Maconí.
Como otro ejemplo de esta exclusión, mencionó un reciente recorrido oficial en el que no fue invitada, así como una reunión del sector minero en Vizarrón. Según testimonios, esa fue la tercera reunión de este tipo en el municipio, y participaron representantes de al menos tres municipios, pero ella nuevamente no fue convocada. “A mí me excluyen de esas reuniones. No sé si la intención es hacer creer a la población que yo no estoy al tanto de los temas que competen a Cadereyta, si quieren que no esté presente para no opinar o simplemente se les pasa enviar la invitación, a todos nos puede pasar”, expresó.
Ortega subrayó que esta situación representa una clara exclusión y discriminación por parte del gobierno estatal hacia su persona. Agregó que, si estas decisiones no provienen directamente del gobernador, espera que él pueda intervenir, ya que su equipo lo está dejando “muy mal parado”.
Finalmente, indicó que el último oficio enviado al gobierno estatal fue hace aproximadamente tres semanas, solicitando una reunión directa. A pesar de no haber recibido respuesta, reiteró su disposición al diálogo. Señaló que, de su parte, seguirá insistiendo en tener una reunión directa con el gobernador para hablar sobre los temas que competen a Cadereyta.