La zona metropolitana de Querétaro ha sido diseñada sin perspectiva de género, por lo que esta situación se ha reflejado en la vida cotidiana de las mujeres: desde el acoso que enfrentan en el transporte público hasta las dificultades para acceder a los sistemas de justicia cuando denuncian violencia.
Colectivos como Justicia Digna y Girl Up Matrioshka Querétaro han documentado los obstáculos de movilidad y las agresiones que marcan sus trayectos diarios, que van desde chiflidos y miradas lascivas hasta casos de violación.
Violencia de género en el espacio público
Con base en los datos preliminares obtenidos con el Mapa Fuimos Todas elaborado por Girl Up Matrioshka Querétaro, han registrado 150 casos de violencia de género en el espacio público, de los cuales la mayoría fue por recargamientos, tocamientos y agresiones físicas, señaló Damaris de León, integrante del colectivo.
Asimismo, registraron agresiones de vehículos en contra de mujeres, exposición de genitales, chiflidos o insinuaciones, intimidación, miradas lascivas, así como también reportaron casos de violación y la mayoría de estos ocurrieron en zonas céntricas con flujo peatonal y vehicular como Avenida Tecnológico.
Zonas de riesgo
Los lugares en donde identificaron la mayor cantidad de incidentes fueron en la zona de Tejeda y El Pueblito, Paseo 5 de Febrero por Centro Universitario, en el Centro Histórico cerca de Ignacio Pérez, así como también en Avenida Peñuelas por el Parque Querétaro 200 y Avenida Paseo Constituyentes.
Damaris de León, integrante de Girl Up Matrioshka Querétaro, recalcó la importancia de incluir la perspectiva de género, ya que en la zona metropolitana hay espacios excluyentes y calles con iluminación insuficiente o inexistente, lo que puede propiciar agresiones contra las mujeres. Ante este panorama, insistió en la urgencia de que el Congreso del Estado de Querétaro armonice la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, ya que esta incluye los cuidados y la perspectiva de género.
Ley de Movilidad, sin ser armonizada en Querétaro
La Ley General de Movilidad y Seguridad Vial establece en su artículo 32 la incorporación de la perspectiva de género en la movilidad, la cual contempla la movilidad del cuidado, entendida como los viajes relacionados con trabajo no remunerado y el traslado o atención de personas que requieren apoyo o tienen necesidades específicas.
Asimismo, plantea la inclusión de disposiciones de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para prevenir la violencia por razón de género y garantizar la integridad, dignidad y libertad de las mujeres en el espacio público. A pesar de que la norma fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 17 de mayo de 2022, sigue sin ser armonizada en el Congreso del Estado de Querétaro.
Diseño urbano-arquitectónico
Ante este panorama, en Querétaro las mujeres también se enfrentan o experimentan otro tipo de violencias en el espacio público al intentar acceder a los sistemas de justicia y emitir una denuncia formal.
El diseño urbano-arquitectónico de las instancias donde se atiende a mujeres no es neutro, explicó Daniela Urbiola, integrante del colectivo Justicia Digna. En la mayoría de las instituciones públicas del estado de Querétaro no se cumplen estos lineamientos urbano-arquitectónicos, ya que se registran espacios con problemas como la falta de privacidad y mobiliario insuficiente.
Por ello, en la disposición de estos espacios se deben incorporar elementos que permitan la atención de las mujeres desde una perspectiva de género, como integrar áreas de comedor, ludotecas, espacios de juego, huertos urbanos y actividades como hidroponía. Además, otra de las problemáticas que se han identificado en las instituciones del sistema de justicia para las mujeres es que la mayoría son inaccesibles para llegar en transporte público.
Este es el caso de la Fiscalía General del Estado de Querétaro, la cual no cuenta con una ruta directa de transporte público para llegar a sus instalaciones. Por ello, señaló que las mujeres deben trasladarse a la Central de Autobuses y solicitar a los choferes de Flecha Amarilla que las acerquen. La Fiscalía se ubica en una de las laterales de la carretera federal 57. En esta zona hay tránsito de vehículos pesados a altas velocidades y ruido por el flujo vehicular, lo que puntualizó dificulta el acceso para las mujeres, quienes además están viviendo una situación de violencia.
Ante este panorama, la experiencia de las mujeres en la ciudad se ve atravesada por situaciones que se viven en el espacio público hasta la forma en que están diseñados los espacios de impartición de justicia donde se presentan denuncias, señaló Daniela Urbiola, integrante del colectivo Justicia Digna.
Explicó que estas condiciones responden a un modelo de ciudad que prioriza la producción y otras dinámicas urbanas, mientras que la planeación de los espacios y la movilidad con perspectiva de género queda en segundo plano.
Las ciudades no son neutrales
Cabe destacar que en el libro Urbanismo feminista: por una transformación radical de los espacios de vida se explica que la experiencia de vida en las ciudades no es igual para las mujeres, ya que en los espacios se pueden observar desigualdades y jerarquías. Por lo tanto, no se puede considerar que las ciudades y sus diseños sean neutrales, ya que además se reproducen desigualdades de género que excluyen a las mujeres y limitan su derecho a la ciudad.