El Poder Judicial en Querétaro emitió la primera sentencia asistida con inteligencia artificial en México, realizada para un caso de divorcio incausado. La resolución forma parte de un programa que busca agilizar los procesos judiciales mediante el uso de herramientas tecnológicas, sin sustituir la función de jueces y juezas.
El magistrado presidente, Braulio Guerra Urbiola, explicó que esta innovación surge en un contexto de alta demanda de servicios judiciales y limitaciones presupuestales en México, lo que obliga a las instituciones a adoptar mecanismos que permitan mejorar la eficiencia.
Destacó que el sistema fue desarrollado con infraestructura propia para garantizar la protección de datos personales y evitar riesgos asociados al uso de plataformas externas; para ello se invirtieron alrededor de 20 millones de pesos.
«Hemos querido ser los Neil Armstrong de la inteligencia artificial en la impartición de justicia en México y probablemente en Latinoamérica, toda vez que el día de hoy se está dictando la primera sentencia asistida con inteligencia artificial en México. En otros países como Argentina, como Perú, como Colombia, incluso Estados Unidos y Canadá, lo hacen con softwares, con mecanismos que parten de tecnologías o nubes como OpenAI, como Gemini, como Claude, como Grok, como muchísimas fórmulas que ponen en riesgo los datos conservados y la protección de lo que es la información de los asuntos. El Poder Judicial ha invertido en una infraestructura propia que es única en Latinoamérica y que nos permite que también tengamos sistemas que le den confiabilidad al uso de la inteligencia artificial», resaltó Braulio Guerra.
SonIA
El proyecto inició con pruebas durante seis meses en el Juzgado Sexto Familiar y el Juzgado Noveno Civil, donde se implementó el uso de un sistema de inteligencia artificial denominado SonIA. Esta herramienta permite generar resoluciones en minutos a partir de la información contenida en el expediente electrónico, bajo la supervisión de proyectistas y jueces, quienes mantienen la responsabilidad total de las decisiones.
Según explicaron las autoridades judiciales, la tecnología se aplica actualmente en asuntos de baja complejidad, como divorcios incausados, divorcios por mutuo consentimiento y procedimientos de jurisdicción voluntaria. En estos casos, la inteligencia artificial estructura la sentencia, integra datos y reduce errores humanos, mientras que el juzgador revisa, valida y emite la determinación final.
Agilización
La jueza Rocío Jiménez Guarneros, titular del Juzgado Sexto Familiar, detalló que el uso de esta herramienta ha permitido reducir significativamente los tiempos de elaboración de sentencias, pasando de aproximadamente una hora a solo unos minutos. Subrayó que el objetivo es emitir resoluciones más rápidas, con mayor precisión y dentro de los plazos legales, sin perder el control humano del proceso.
«Estas sentencias nos pueden llevar a nosotros actualmente una hora para hacerlas o al proyectista una hora para realizarlas; con la Inteligencia Artificial hemos tardado aproximadamente cinco minutos. Eso no implica que el proyectista no va a revisar y que no va a cotejar con el expediente; lo va a seguir haciendo, pero en realidad la estructura de la sentencia, los datos de las partes, el número de expediente, los datos de las actas que tenemos, el régimen bajo el cual contrajeron matrimonio, todo eso ya lo ha utilizado la IA para desembocarlo en una sentencia y son datos que tenemos derivados del expediente electrónico que todos sabemos que escaneamos todos los documentos, la demanda, todo lo tenemos ahí. Entonces la IA nos ayuda como una herramienta para que todo lo descargue en la sentencia; el proyectista imprime, revisa, coteja y lo que hacemos en juzgados es que, una vez que el proyectista ya lo revisó, lo pasa a estudio de juez. ¿Cómo lo pasa? Pues con un expediente impreso y con la impresión también de la sentencia. Lo que hacemos los jueces es que, una vez que tenemos ese proyecto en nuestro escritorio, cotejamos todos los datos con el expediente que tenemos; nosotros realizamos o emitimos la determinación de la sentencia; sin embargo, pues esto ha implicado un ahorro de tiempo enorme para los proyectistas y también para nosotros, porque el rango de error se disminuye de una manera radical», destacó Rocío Jiménez Guarneros.
Por su parte, el consejero de la Judicatura, César Israel Soto Campos, señaló que la implementación se rige por lineamientos obligatorios que garantizan el uso ético, transparente y seguro de la inteligencia artificial. Entre los principios destacan la protección de datos personales, la no discriminación y la prohibición de que la tecnología sustituya el razonamiento jurídico.
Además, cada resolución asistida por inteligencia artificial incluirá una leyenda que especifica que se utilizó como herramienta auxiliar y que fue revisada por la persona juzgadora, quien asume plenamente la responsabilidad del fallo.
Polaris
Como parte de la estrategia de digitalización, también se anunció la puesta en marcha de la plataforma “Polaris”, que permitirá la presentación electrónica de demandas en materia mercantil a partir del 4 de mayo. Este sistema busca reducir tiempos, evitar errores en la captura de datos y facilitar el acceso a la justicia.
El magistrado presidente, Braulio Guerra, indicó que el uso de inteligencia artificial podría disminuir entre 50 y 60% la carga de trabajo en los juzgados donde se implemente, al automatizar tareas repetitivas y administrativas, lo que permitirá que el personal jurisdiccional se concentre en el análisis de fondo de los casos.
Abundó que el modelo será escalable y se ampliará gradualmente a otros juzgados y materias, conforme se capacite al personal y se garantice el correcto funcionamiento del sistema, para que en un futuro pueda ser aplicado también en procesos penales, particularmente en la transcripción de audiencias y gestión de órdenes judiciales.
Garantizó que esta innovación no busca reemplazar a los juzgadores, sino fortalecer su labor y responder a la creciente demanda de justicia en el estado, donde se registran decenas de miles de demandas cada año.