Las comunidades de Santiago Mextitlán y San Ildefonso, en Amealco de Bonfil, fueron sedes de la entrega oficial de la Indicación Geográfica para las muñecas artesanales Lele y Dönxu, reconocimiento otorgado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), a cargo del titular Santiago Nieto Castillo, que busca proteger su origen, autenticidad y el trabajo de las mujeres artesanas que les dan vida.
Durante el acto, el director general del IMPI destacó que esta declaratoria coloca a las muñecas otomíes en el mapa internacional y brinda herramientas legales para combatir la piratería, además de abrir la puerta a que los beneficios económicos lleguen directamente a las comunidades productoras.
Recordó que en años recientes se detectó la comercialización de imitaciones, incluso importadas desde el extranjero, situación que afectaba el ingreso de las familias artesanas.
Con la indicación geográfica, explicó, será posible frenar en aduanas la entrada de productos apócrifos y sancionar a quienes lucren indebidamente con este patrimonio cultural.
«Se presentó en el pleno de la Asamblea General de las Naciones Unidas, esa muñeca Lele hoy en día forma parte del Museo de Cultura Global que tiene la Organización de las Naciones Unidas y hemos visto a la muñeca Lele en muchas partes del mundo; lo importante es cómo hacemos que eso se traduzca en recursos económicos para las mujeres artesanas de Amealco», informó Santiago Nieto Castillo.
Nieto Castillo añadió que la declaratoria permitirá impulsar la promoción turística y comercial de la muñeca tradicional en plataformas nacionales e internacionales, integrándola a catálogos y rutas que fortalezcan la economía local.
Por su parte, el presidente municipal, Óscar Pérez Martínez, celebró que se trate de un logro histórico para el pueblo otomí y para el municipio, pues cada pieza representa la herencia transmitida por generaciones; sin embargo, pidió que la protección jurídica venga acompañada de programas, apoyos productivos, capacitación y esquemas de comercialización que garanticen precios justos.
Por su parte, la secretaria de Turismo en el Estado, Adriana Vega Vázquez Mellado, coincidió en que la indicación geográfica es un acto de justicia cultural, al reconocer que la identidad tiene comunidad y merece respeto.
Señaló que, para el sector turístico, significa avanzar hacia un modelo donde la cultura se honra y el desarrollo beneficia directamente a sus creadores.
