La Familia Camacho Leal se ha dedicado durante casi 23 años a la restauración de los niños dios en San Juan del Río, actividad que surgió gracias a la necesidad que en ese tiempo hubo, y como una forma de adquirir un ingreso económico.
Arturo Camacho, quien inició con el negocio, compartió que a través de los años se han dado a conocer y justamente en esta temporada es cuando más trabajo acumulan. Gracias a que se ha mantenido viva esta actividad incluso sus nietos han tomado interés en el negocio.
«Este negocio empezó de otro giro, por la necesidad de que no había quien restaurara, y metimos nosotros esta mercancía. Aprender a restaurar y hasta la fecha seguimos aquí. Inicio (el negocio) de parte mía. Está mi yerno, mi hija y dos nietos. Ellos ya por su cuenta ya restauran», afirmó Arturo Camacho.
Señaló que llegan a restaurar cerca de 300 niños dios en un mes y atienden a alrededor de 10 en un día, pero ello depende del tipo de reparación.
Compartió que después de la pandemia consideraron una baja sobre esta actividad, así como en sus ventas, pues no únicamente se dedican a la restauración sino también a vender imágenes. Respecto a los materiales que trabajan, indicó que manejan de todo tipo, incluso de madera y porcelana, y algunas veces hasta le han llevado a restaurar imágenes de los panteones.
«Trabajamos todo tipo de materiales, nos han traído de granito, madera, porcelana, de resina. La más difícil es la porcelana. También nos han traído imágenes que han esto mucho tiempo en panteones y también les damos mantenimiento», compartió Arturo Camacho.
Relató que cada uno de estos niños dios que reparan guarda una historia, ya que la mayoría de ellos son herencias que quieren conservar por su valor sentimental.
