El Poder Judicial del Estado de Querétaro desechó la petición de la Fiscalía General del Estado para una nueva audiencia para la modificación de la medida cautelar, en contra de un médico vinculado a proceso por violación equiparada y abuso sexual, por lo que se está a la espera de un recurso que se presentó en segunda instancia, informó Víctor de Jesús Hernández, fiscal general del estado.
Fue el pasado 20 de febrero que la Fiscalía General del Estado realizó cateos en el Hospital San José, mientras que en marzo se realizó la vinculación a proceso, pero no se dictó la medida cautelar de prisión preventiva, sino que se colocó un brazalete para su localización y no puede ejercer su profesión.
El fiscal general explicó que habían solicitado una audiencia para la modificación de la medida, pero la petición no fue aceptada por el Poder Judicial con el argumento de que estaban por resolverse recursos.
Enfatizó que se impugnó dicha decisión, pues considera que no había impedimento para revisar la legalidad de las medidas cautelares ante la información novedosa que recabó la Fiscalía.
«En la continuación de la primera audiencia, nos solicitamos que se vinculara a proceso lo que a la persona que en ese momento conducía el autobús, al chofer, en este caso se le vinculó a proceso, se obtuvo elementos suficientes que fueron desahogados para que esa fuera la determinación judicial, solicitamos en su momento la prisión preventiva, en ese momento se le otorgaron medidas cautelares en libertad, sin embargo se solicitó también una audiencia de revisión y modificación de medida cautelar considerando que existían elementos novedosos y datos suficientes para que esta persona se mantuviera en prisión y lo que les puedo reportar es que esa fue una petición impulsada directamente por la Fiscalía General del Estado que tenía el compromiso y advertía que esa persona debía mantenerse en prisión y al día de hoy esa persona se mantiene en prisión», resaltó Víctor de Jesús Hernández.
Reiteró que, pues esa persona representa un riesgo para la comunidad, pues sus víctimas eran sus pacientes, uno de ellos un adulto mayor que pide que su agresor permanezca en prisión.