De acuerdo a varios expertos en urbanización y arquitectura, las zonas del Centro Histórico de Querétaro y el Barrio de San Francisquito son los lugares que han tenido mayor presencia de gentrificación. Dentro de los principales motivos por los que está presente este proceso de renovación urbana es debido a falta de políticas y regulaciones para costear el suelo de las viviendas.
La profesora emérita del Tecnológico de Monterrey, Stefania Biondi, y quien también da clases en el Posgrado de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), consideró que la gentrificación debe de ser analizada desde el punto de vista mercantil y el uso del espacio urbano y del suelo.
«La sustitución de la población originaria de un lugar por una población de una clase más alta, más pudiente, y ese termino se contrapone de reposición, es decir, la ocupación por parte de las clases más bajas de espacios originalmente ocupado por clases más altas. Son fenómenos complementarios que se alimentan recíprocamente y que hacen que la lectura de lo que sucede en el plano socio espacial sea bastante compleja», destacó Stefania Biondi.
San Francisquito
Por otro lado, el arquitecto Juan Carlos Bravo, integrante de la organización Coalición Ciudadana por la Movilidad Sostenible de Querétaro, comentó que en el Barrio San Francisquito es uno de los lugares en la entidad queretana donde más se ha visibilizado este proceso, ya que se ha tenido un esfuerzo por parte de los habitantes para que no se vean consumidos por dicha gentrificación; indicó que debido a que este barrio tiene una “gran especulación inmobiliaria” se han registrado más intentos para la aplicación de este proceso de cambio.

Hércules y El Tepe
También destacó que en las zonas de Hércules y El Tepetate también se ha estado viendo “impulsada” por este tipo de cambios. Consideró que la gentrificación da ciertos beneficios, pero únicamente a los grupos inmobiliarios.
Comentó que la gentrificación se ha podido notar más en los edificios verticales que han estado apareciendo en la entidad, en los cuales solamente tienen acceso las personas de clase económica media – alta; puntualizó que este tipo de viviendas provocan que el costo de vida en la zona incremente y desplace a los habitantes que no pueden mantener dicho costo en el lugar.
Comentó que los procesos de financiamiento para las viviendas han provocado que no todas las personas puedan tener acceso a las mismas, en los cuales se incrementa el valor del suelo debido a las construcciones que se realizan en el mismo o en sus alrededores y se generan “activos” lo que permite a las desarrolladoras inmobiliarias, dueñas de estas viviendas, obtener más préstamos para seguir construyendo más viviendas en otros lugares.

Rentas
Cabe mencionar que de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) por medio de la Encuesta Nacional de Vivienda 2020, se destacó que el 41% de la población en Querétaro pagaba renta debido a que no tiene acceso a un crédito o no tiene recursos para financiar un hogar.
Políticas públicas
Consideró que las autoridades municipales y estatales deben de generar políticas públicas o acciones que puedan limitar los costos de los suelos y viviendas que están ofreciendo las desarrolladoras inmobiliarias.
Consideró que es “complejo” el ordenamiento que se está teniendo en la urbanización de la entidad queretana, sin embargo, consideró que es necesario generar mecanismos para poder brindar más “accesibilidad” a personas de menores recursos para que puedan permanecer dentro de sus colonias.
Se destacó que la gentrificación orilla a las personas con menos recursos a mudarse a zonas más alejadas de donde se encuentran sus actividades principales, lo que genera un impacto negativo en sus respectivas calidades de vida.