En los últimos diez años, Querétaro retrocedió 13 posiciones en el Índice de Paz, al pasar del segundo lugar nacional al puesto 15, además de registrar un incremento de más de 300% en violencia familiar y de más del 200% en violencia sexual, informó la Confederación de Organizaciones de la Sociedad Civil de Querétaro (Cívica).
Lo anterior al anunciar la realización del foro para presentar los resultados del “Laboratorio para visibilizar las otras violencias en Querétaro”, un ejercicio ciudadano que busca identificar, nombrar y analizar manifestaciones de violencia que no aparecen en la agenda de seguridad pública, pero que afectan la vida diaria de los queretanos.
Agenda Ciudadana
Por su parte, Walter López, vocero del Frente Queretano por el Derecho a la No Discriminación del Estado Laico, señaló que el Índice de Paz 2025, presentado en agosto, resaltó dos focos rojos en el estado ante el crecimiento de la violencia familiar y la violencia sexual. Los resultados del foro serán sistematizados y convertidos en un entregable para instituciones públicas y para la próxima Agenda Ciudadana Incluyente 2026–2027.
“El índice de paz se erosionó brutalmente y perdimos 13 lugares; en 2025 éramos el segundo lugar en el índice de paz, ahora somos el lugar número 15; estábamos en verde igual que en Yucatán; Yucatán sigue en verde después de 10 años y nosotros ya estamos en amarillo”, afirmó Walter López.
Claudia Romero, del colectivo Bajo Tierra Museo del Agua, recordó que la iniciativa surge tras varios episodios violentos preocupantes en el estado, desde agresiones colectivas hasta casos de discriminación y violencia escolar que, aseguró, “parecieran puntas del iceberg de una realidad que por debajo está perpetuando y enquistando esta violencia”.
Foro público
El laboratorio recibió 18 propuestas, mismas que serán presentadas este sábado en un foro público que se realizará en el Centro Cultural Manuel Gómez Morín de 9:00 a 14:00 horas, con mesas de distintas temáticas: violencias urbanas (8 trabajos), la categoría más numerosa; violencias territoriales, estructurales y sistémicas (7 trabajos); y violencias estéticas, raciales y digitales, principalmente de jóvenes entre 17 y 20 años.