Mientras México está estancado económicamente los hijos de Andrés Manuel López Obrador viajan con recursos obtenidos a través de los elefantes blancos de su administración, entre ellos, la refinería Dos Bocas y el Tren Maya, criticó Martín Arango García, presidente estatal del PAN en Querétaro.
El líder panista acusó a los hijos del expresidente de llevar una vida de lujos con recursos ligados a contratos otorgados a sus allegados en obras federales como el Tren Maya y al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Martín Arango hizo referencia a las fotografías de Jesús Ernesto, el hijo menor del expresidente, en bares de Santander, España; mientras que el hijo mayor se le ha visto en Tokio, saliendo de tiendas de lujo.
«Esa justa medianía de la que ellos hablan, solamente existe en su narrativa en sus discursos. Vemos en la práctica que está lleno de lujos, desde que llegaron al poder se dan la vida de reyes. Ya lo vimos con los viajes y los excesos a Portugal, de Mario Delgado, a España […] La realidad es que esa pobreza franciscana de la que tanto nos habló López Obrador en realidad no existe. Ese es su sello el doble discurso, la hipocresía, la demagogia para que le buscan más si pareciera que los traen tatuado», afirmó Martín Arango.
El panista queretano acusó a Morena de provocar un estancamiento económico en el país y de haber prometido una transformación que, aseguró, “ha resultado ser un retroceso”. El panista contrastó la situación nacional con el desempeño económico de Querétaro, que, aunque limitado, supera el promedio nacional. Explicó que Querétaro crece a ritmos del 1.5%, el doble del 0.8 % de crecimiento nacional.
También advirtió sobre el impacto negativo en el empleo formal, al acusar que Morena ha destruido más de 140 mil empleos solo en 2025 y se registran 10 meses consecutivos con cierre de negocios, más de 31 mil empresas han bajado la cortina. Y apenas se han generado 87 mil empleos en el año, “la cifra más baja de los últimos 25 años, sin contar 2020, cuando hubo pandemia”.
“Ellos viven en una injusta mediocridad y quieren que todos vivamos ahí. La pobreza franciscana de la que hablaba López Obrador no existe. Su sello es el doble discurso y la hipocresía. Están cortados con la misma tijera, se encubren unos a otros, y en lo único en lo que son austeros es en lo que hacen por las y los mexicanos”, sostuvo.