Las plantas de tratamiento de aguas residuales que atienden a la zona urbana de San Juan del Río, localizadas en la comunidad de San Pedro Ahuacatlán, no cumplen actualmente con los parámetros establecidos en la Norma Oficial Mexicana para el saneamiento del agua que posteriormente es descargada al río San Juan, informó el director de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado Municipal (JAPAM), José Antonio Pérez Cabrera.
Explicó que para contar con una planta totalmente modernizada y en condiciones de cumplir con la normativa vigente se requeriría una inversión aproximada de $150 millones de pesos, recurso que por ahora no forma parte del presupuesto del organismo operador.
Ante esta situación, el director del organismo operador indicó que se envió un proyecto al Gobierno Federal con el objetivo de obtener apoyo para actualizar la infraestructura, la cual tiene más de 15 años de antigüedad sin renovaciones importantes.
Pérez Cabrera señaló que el incremento en la población y el desarrollo industrial del municipio han generado una mayor demanda en los servicios de saneamiento, ya que actualmente las plantas San Pedro Ahuacatlán 1 y 2 realizan un tratamiento parcial de aproximadamente 500 litros de agua por segundo, lo que resulta insuficiente para cumplir con la normativa ambiental, provocando altos niveles de contaminación en el río San Juan.
«La planta 1 no está todavía con la norma 021. También trae un sistema que fue en su momento aprobado por Conagua y es la norma 002; en ese momento se cumple con la normativa que la propia Conagua nos pide. La planta de tratamiento San Pedro 2 actualmente tiene una norma 001. No tenemos en ninguna de las dos el cumplimiento de la 021, por eso es que tenemos en proyecto el equipamiento de la planta San Pedro 2 para cumplir con esa normativa. Es decir, son equipos nuevos; esta planta, pues, ya tiene más de 15 años. En ese momento, esa tecnología era diferente a la que existe hoy día y también la normativa ya cambió. Entonces la intención es migrar a esas mejores tecnologías, porque incluso la propia Ley de Aguas Nacionales cada vez ha sido también más estricta en el tema de la norma para la descarga», resaltó José Antonio Pérez Cabrera.
El funcionario recordó que el agua que circula por este afluente llega finalmente a la presa Centenario, ubicada en el municipio de Tequisquiapan, lo que ha derivado en que este cuerpo de agua también presente condiciones de contaminación.
Asimismo, mencionó que desde el año pasado se presentó ante autoridades federales la solicitud para modernizar los sistemas de tratamiento, pero hasta ahora no se ha obtenido respuesta.
Cabe señalar que la JAPAM cobra a los usuarios una tarifa destinada al saneamiento dentro de los recibos de agua; sin embargo, de acuerdo con el organismo, estos recursos se destinan principalmente a la operación diaria de las plantas actuales, las cuales ya presentan rezago tecnológico frente a lo establecido por la normativa.
