La senadora de Morena, Beatriz Robles, descalificó las posturas de actores del Partido Acción Nacional (PAN) que han señalado que la situación en Venezuela representa también un golpe político contra Morena, al considerar que se trata de una reacción previsible de una oposición debilitada.
La legisladora morenista calificó las expresiones como comentarios de una “oposición moralmente derrotada” que ha “perdido credibilidad y respaldo ciudadano tras años de gobiernos neoliberales”.
Pretextos
Agregó que la oposición busca “cualquier pretexto” para desacreditar al gobierno federal, pese a que, afirmó, la población reconoce los resultados de la actual administración federal, con programas sociales universales y constitucionales que han generado molestia entre sectores opositores, al considerar que han perdido privilegios. En ese sentido, calificó como una falta grave el hecho de que actores políticos acudan a instancias extranjeras para pedir intervención en asuntos internos.
«No podíamos esperar otra cosa de una oposición moralmente derrotada; los gobiernos neoliberales en México han perdido su credibilidad, el apoyo de la gente, y ellos lo que quieren es cualquier pretexto para poder decir que el gobierno actual no está haciendo lo que debe», afirmó Beatriz Robles.
La senadora morenista también vinculó estas críticas con el rechazo del PAN a reformas impulsadas por la cuarta transformación, como las relacionadas con la soberanía energética y el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos con una misión social.
Intervención extranjera
Respecto al conflicto en Venezuela, Beatriz Robles respaldó el posicionamiento de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y subrayó que la política exterior de México se rige por el principio de no intervención y la solución pacífica de los conflictos.
“Independientemente de lo que pudiéramos pensar del gobierno de Venezuela, pues nosotros no tenemos por qué intervenir en lo que el pueblo de Venezuela decida”, afirmó. Consideró grave la intervención extranjera y la extracción del presidente venezolano de su país, y reiteró que México no avala el uso de la fuerza ni los conflictos armados.