Durante la conmemoración del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que México no regresará a un régimen de privilegios y corrupción, no volverá a ser colonia ni protectorado de ningún país y no entregará sus recursos naturales.
Desde el Teatro de la República, en Querétaro, la mandataria federal hizo un recuento de las principales transformaciones históricas del país, desde la Independencia hasta la Revolución Mexicana, y subrayó que los cambios profundos han surgido de luchas populares en defensa de la soberanía, la justicia social y la dignidad nacional.
Reformas
Destacó que la Constitución de 1917 representó un punto de quiebre al incorporar derechos sociales y establecer que la nación es propietaria originaria de la tierra y el subsuelo, principios que, afirmó, fueron debilitados durante el periodo neoliberal a través de reformas orientadas a la privatización de bienes públicos y a la concentración de la riqueza.
Asimismo, señaló que el actual proceso político busca recuperar el sentido social de la Carta Magna y detalló que entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025 se aprobaron 22 reformas constitucionales y 50 modificaciones a leyes secundarias, enfocadas en fortalecer la soberanía nacional y ampliar derechos.
«El pueblo de México bajo ninguna circunstancia aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero que sea lesivo a la integridad, independencia y soberanía, tales como golpes de Estado, injerencia en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea esta por tierra, mar o espacio aéreo», destacó Claudia Sheinbaum Pardo.
Entre los principales cambios, mencionó la elección por voto popular de jueces, magistrados y ministros; el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público; el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad como empresas estratégicas del Estado; y la incorporación de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional.
También resaltó reformas en favor de la igualdad sustantiva de las mujeres, el reconocimiento de los programas sociales como derechos constitucionales, la protección de los maíces nativos, la recuperación del papel del Estado en sectores estratégicos y el avance hacia la implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas. La presidenta reiteró que México mantendrá una política firme de defensa de su soberanía frente a cualquier forma de injerencia externa.
En su mensaje, también se refirió a las reformas a los artículos 19 y 40 constitucionales, orientadas a fortalecer la soberanía nacional y a rechazar cualquier intervención extranjera que vulnere la independencia, la integridad territorial o los procesos democráticos del país. En el contexto internacional, subrayó que México se explica por su solidaridad con otros pueblos y por su compromiso con la justicia y la democracia, al tiempo que dejó claro que la cooperación internacional no implica sometimiento.