Colectivos ciudadanos alertaron que la nueva Ley General de Aguas mantiene riesgos de privatización del recurso y convocaron a un Parlamento Ciudadano para analizar esta iniciativa federal. Además, señalaron que la propuesta no modifica de fondo el modelo vigente y podría consolidar desigualdades en el acceso al agua, por lo que la consideraron una burla.
Cambios menores
Señalaron que si se revisa la propuesta enviada por la Federación, se da cuenta de que es muy “cínica” y que no se hace una reforma profunda, sino que solo se cambian datos menores y nombres; asimismo, se crea el concepto de reasignación que sustituye al concepto de transmisión de agua, pero no hay cambios profundos.
En este sentido, destacaron que el agua en la propuesta de ley sigue tratándose como mercancía, pero se necesita una ley que garantice el derecho humano al agua y que frene cualquier intento de privatización, por lo que de permanecer así podría perpetuar desigualdades en el acceso al agua.
“Es un poco cínica, es un poco una burla, tiene muchísimas modificaciones a la ley que instauró Carlos Salinas en los 90s pero esas modificaciones la mayoría son cambiar hombre por persona, o cambiar Distrito Federal por Ciudad de México, casi no la tocan; nada más hacen, de los cambios profundos que hay es que si yo tengo una concesión ya no la voy poder transmitir”, afirmaron.
Parlamento ciudadano
El Parlamento Ciudadano se realizará el próximo sábado en la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y busca reunir aportaciones de todas las personas interesadas que posteriormente serán entregadas a legisladores federales.