Pasadas las 10 de la mañana de este miércoles 10 de diciembre, mientras las actividades del edificio del Poder Judicial en Querétaro transcurrían con normalidad, afuera arribaban activistas a favor de los derechos de los animales. Con cárteles y megáfono en mano, se desplegaron sobre la explanada para expresar el mismo reclamo: justicia para Athos y Tango.
La protesta se realizó de manera simultánea con la que se realizó en la Ciudad de México, frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Justicia para las víctimas
Zuemy Roldán, del colectivo Soy tu Voz, fue la primera en alzar la voz al cuestionar a quién protegen las leyes en Querétaro, si a las víctimas o los victimarios. Asimismo, cuestionó que hoy en el Congreso Local se discuta una iniciativa de Bienestar Animal, cuando no se garantiza que las que hoy existen se apliquen correctamente.
«Sí estamos cansados de autoridades que nos están traicionando; es Athos, Tango, y hay muchísimos casos de maltrato animal donde todo lo minimizan y donde únicamente están protegiendo a los agresores. Este mensaje de haber cambiado una sentencia firme es muy grave porque el mensaje que están enviando es que en Querétaro se protege al victimario», afirmó Zuemy Roldán.
Sentencia reducida y conmutable
La protesta responde al dictamen emitido por el Tribunal Colegiado del Vigésimo Segundo Circuito en Querétaro que determinó reducir la pena a cuatro años de prisión, conmutable con 10 mil pesos, a Benjamín N, asesino de Athos y Tango, bajo el argumento de un supuesto “doble enjuiciamiento”, pese a que la responsabilidad penal del acusado estaba acreditada.
La activista exigió que se respete la ley y la sentencia que ya se había dictado en el juicio. Las pancartas que sostenían los asistentes contaban la historia sin palabras: fotografías de Athos, el border collie rescatista; de Tango, el pequeño yorkshire de asistencia emocional, quienes salvaron múltiples vidas.
Brújula moral
En su momento, Javier Rivera, rescatista, narró cómo el caso se ha convertido para muchos en una especie de brújula moral y había sentado un precedente para todos los casos de maltrato animal en México.
«Lo único que pedimos es que respeten la ley; ya se había dictado, entonces, no pueden venir las autoridades a cambiar la historia; finalmente, eran perritos que rescataban vidas humanas y cómo se les está pagando; ojalá y las autoridades tomen en cuenta eso», manifestó Javier Rivera.
Los activistas advirtieron que, con esta determinación de las autoridades locales, saldrán nuevamente a las calles a exigir justicia y ya se prepara una marcha por las calles de Querétaro para que se respete la sentencia inicial en contra de Benjamín «N». También señaló que la abogada del caso, Mónica Huerta, ya solicitó a la Suprema Corte atraer nuevamente el expediente y promoverá un incidente de inejecución por desacato.
Envenenamiento
Es de recordar que Athos era un border collie certificado en búsqueda y rescate; y Tango, un yorkshire terrier de asistencia emocional, quienes formaban parte del equipo USAR y participaron en misiones humanitarias nacionales e internacionales. Su muerte, ocurrida en junio de 2021 por envenenamiento, reveló vacíos legales y operativos en la protección animal en México.