Movimiento Ciudadano rechazó la propuesta de reducir el financiamiento público a los partidos políticos al advertir que una medida de ese tipo podría abrir la puerta al ingreso de recursos del crimen organizado en las campañas, al no garantizarse la transparencia y el origen del dinero, señaló Nora Amaya Llaca, coordinadora estatal del partido.
La dirigente dijo que cualquier reforma electoral debe tener como eje la justicia social y una visión verdaderamente ciudadana, y no responder a intereses del partido en el poder. Esto al considerar que no es momento de discutir una reforma electoral cuyo contenido no ha sido presentado ni debatido públicamente, mientras persisten problemáticas prioritarias para el país como la inseguridad, la salud, la economía y la posición de México en el contexto internacional.
Reiteró que el debate sobre la reducción del presupuesto a los partidos ha omitido un tema central: el riesgo de que, ante la falta de financiamiento público suficiente, los institutos políticos recurran a fuentes ilegales de recursos y dijo que, aunque Morena plantea un discurso de austeridad, ha sido históricamente el partido que más recursos públicos ha recibido.
En cuanto a la representación legislativa, la coordinadora estatal de Movimiento Ciudadano afirmó que existe una clara sobrerrepresentación de Morena y sus aliados en el Congreso de la Unión.
En este sentido, recordó que, aunque su partido obtuvo alrededor del 11% de la votación nacional, no cuenta con una representación proporcional, mientras que Morena, con poco más de la mitad de los votos, concentra más del 70% de las curules junto con sus aliados.
Aseguró que esta situación evidencia una intención de centralizar el poder y de modificar las reglas electorales para beneficiar al partido gobernante, incluyendo la propuesta de eliminar las diputaciones plurinominales, “figura de la que Morena se benefició durante años”. Consideró que esta postura refleja un intento de monopolizar los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Movimiento Ciudadano reiteró que no respaldará una reforma electoral impuesta desde el poder y que “dará la lucha junto con la ciudadanía en la defensa de la democracia”.
