Si bien es cierto que hay inseguridad y violencia en el país, es necesario que exista una oposición de altura, consideró Gisela Sánchez, dirigente de Morena en Querétaro, quien llamó a la oposición a ser responsable y entablar un diálogo, pero sin recurrir a la violencia y tratar de desestabilizar al país. Lo anterior tras las marchas del 15 de noviembre.
En rueda de prensa, el partido denunció que en la marcha hubo gastos de propaganda en favor de la misma de hasta $90 millones de pesos en publicidad, intromisión partidista del PAN y del PRI y de entes de derecha, además de expresiones de odio, misoginia y antisemitas.
“Hay que reconocer que sigue habiendo violencia y que nos causa daño, sí, y que hay que encontrar mejores maneras de solucionarlo; ahorita la doctora, en este último evento de Michoacán, está el plan Michoacán que contiene muchas estrategias para abordarlo; estoy de acuerdo en que tenemos que dialogarlo, necesitamos una oposición fuerte, una opinión fuerte en la que dialoguemos creativamente”, afirmó Gisela Sánchez.
Al respecto, señalaron que la derecha y los opositores intentaron usar el descontento social para desestabilizar el país con actos violentos; indicaron que, si bien el movimiento de la 4T siempre ha marchado y manifestado su descontento, nunca lo ha hecho de forma violenta, mientras que en la marcha del pasado fin de semana se presentaron personas con el único fin de provocar a los policías y querer tomar el palacio de gobierno.
Por lo que consideran que no fue un movimiento genuino de jóvenes, sino de figuras partidistas y de movimientos de derecha, ya que se pudieron ver a personajes como Vicente Fox, Ricardo Anaya, Xóchitl Gálvez, Alessandra Rojas de la Vega, Ricardo Alemán y Enrique Krauze, entre otros. Finalmente, insistieron en que es necesario dialogar y encontrar otras formas para poder eliminar la criminalidad, pero se debe hacer con diálogo y no con estrategias para desestabilizar o buscando el intervencionismo de otros países.