El Partido Acción Nacional en Querétaro demandó al Gobierno Federal explicar las razones y costos relacionados con el retiro de una parte del puente vehicular de Palmillas, estructura que fue inaugurada en 2025 y que actualmente es intervenida como parte de los trabajos de ampliación de la autopista México-Querétaro.
El dirigente estatal del PAN, Martín Arango García, acompañado por la presidenta del Comité Directivo Municipal de San Juan del Río, sostuvo que las autoridades federales deben informar cuánto se destinó originalmente a la estructura que está siendo retirada, cuánto costarán las modificaciones y qué instancia será responsable de asumir el gasto adicional.
Recordó que la obra fue inaugurada en julio de 2025 y, de acuerdo con información difundida durante su entrega, el puente representó una inversión de aproximadamente 55 millones de pesos.
Cuestionó que, poco más de un año después de su inauguración, parte de la infraestructura tenga que ser desmontada para adecuarla al nuevo proyecto carretero.
El dirigente panista consideró que la situación representa un cuestionamiento sobre la planeación y coordinación entre las dependencias responsables de los proyectos de infraestructura, al señalar que la ampliación de la carretera no habría surgido de manera repentina.
Sostuvo que los recursos utilizados en infraestructura provienen de los impuestos de los ciudadanos, por lo que, dijo, las autoridades tienen la obligación de garantizar una adecuada planeación y aplicación del presupuesto.
«Es lo que está sucediendo en Palmillas, porque pareciera que están utilizando los recursos públicos como si se tratara de un juego. Como siempre, jugando también con el tiempo de las personas que transitamos de manera cotidiana en la autopista 57. Hace poco más de un año todos fuimos testigos de la inauguración del puente vehicular Palmillas, obra que reportó una inversión aproximada a los $55 millones de pesos, pero hay una parte de esta estructura que está siendo retirada para adecuarla a las obras de ampliación de la carretera. ¿Cómo es posible que se construya una obra de esta magnitud, que se gasten decenas de millones de pesos, que se inaugure y que prácticamente un año después tengan que intervenirla y tengan que derribarla porque resulta que esta obra no corresponde a las necesidades de la ampliación de la carretera? Es tirar a la basura literalmente $55 millones de pesos, es tirar a la basura el recurso de nosotros los mexicanos; no es el dinero del gobierno, es el dinero que con los impuestos que recauda el gobierno de todos los mexicanos», destacó.
Por ello, planteó cuatro cuestionamientos a las autoridades federales: cuánto costó la parte del puente que actualmente se retira, cuánto implicará su reconstrucción o adecuación, cuál fue el proyecto bajo el que se autorizó originalmente y qué funcionarios o dependencias participaron en las decisiones técnicas.
También sostuvo que, en caso de determinarse alguna responsabilidad administrativa derivada de la planeación o ejecución de los trabajos, esta deberá ser investigada por las instancias correspondientes.
El señalamiento del PAN se centra en determinar si esta adecuación pudo haberse previsto desde la planeación original de la obra y si representará un gasto adicional para el erario.
Añadió que el caso de Palmillas se suma al desplome de trabes registrado recientemente en una obra federal en Tolimán, aunque se trata de un proyecto distinto al de Palmillas.
Finalmente, señaló que las obras de infraestructura deben considerar tanto las necesidades actuales como los proyectos de ampliación y crecimiento de las vialidades, particularmente en corredores de alta circulación como la carretera México-Querétaro.

