Durante las movilizaciones del 8 de marzo en Querétaro se evidenció la intromisión de partidos políticos en el movimiento feminista en la entidad —el que está en el gobierno apoyando a una colectiva y la oposición apoyando a otra—, además de pugnas entre las líderes de ambas e intereses personales o incluso posibles próximas candidaturas para el siguiente proceso electoral, señaló Ilse Alcántara, integrante de la Red de colectivas y mujeres organizadas por un Frente Feminista y Antipatriarcal en Querétaro.
Todo esto, aseguró, ha desincentivado la participación de mujeres en la conmemoración y en el movimiento feminista en el estado. Indicó que actualmente existen distintos grupos dentro del feminismo local, algunos vinculados con actores partidistas, lo que ha generado divisiones entre colectivas y disputas por la convocatoria de las marchas.
Incidencia y protagonismo
Señaló que organizaciones feministas han detectado la presencia de intereses políticos que buscan posicionarse dentro del movimiento, particularmente ante el contexto electoral que se aproxima en el estado. Ante esta situación, explicó que la red de colectivas a la que pertenece y otras activistas y grupos han buscado tener una postura apartidista y realizar actividades propias durante la jornada del 8 de marzo, con el objetivo de evitar confrontaciones internas y preservar espacios seguros para las mujeres.
Alcántara consideró que la participación de actores vinculados con partidos políticos ha generado confusión entre integrantes del movimiento y ha impactado la participación en las movilizaciones. También refirió que las diferencias entre colectivas se intensificaron desde el año pasado, cuando se registraron confrontaciones entre grupos durante las actividades en la Alameda Hidalgo, lo que impactó de manera importante en la imagen de las convocatorias entre las mujeres que han participado comunmente en este tipo de actividades.
«Yo creo que desde el año pasado afectó el movimiento. Yo vi menos personas, menos chicas, en la marcha. El año pasado creo que estuvimos como el doble; casi que salimos a marchar. No sé si este año afectó que fuera domingo. Yo creo mucho que afectó que el año pasado, justo estas dos colectivas que traen un partido político por detrás, se pelearan. Yo vi que muchas chicas se decepcionaron; después del año pasado vi que salieron a decir que ya no iban a marchar, que eso no era lo que querían, que eso no era feminismo, que cómo era posible. Yo creo que todos estos intereses políticos por los que está peleando una colectiva y por los que están peleando otra colectiva están afectando sobremanera al movimiento porque están creando mucha confusión en las chavas», destacó Ilse Alcántara.
La integrante del frente feminista sostuvo que la disputa por protagonismo y visibilidad dentro de las marchas ha provocado tensiones entre organizaciones y ha influido en la dinámica de las movilizaciones.
Finalmente, llamó a las mujeres que participan en el movimiento a revisar las convocatorias y las organizaciones que las promueven, así como los intereses que puedan existir detrás de cada grupo. Mientras que a los partidos les solicitó dejar de realizar intervencionismo en el movimiento en el marco del próximo proceso electoral para buscar algún tipo de beneficio en ese sentido.
