La integrante de la asociación Las Temis Luchando Juntas, Marlene Martín, advirtió que la incorporación de nuevos delitos como tentativa de feminicidio y otros en los reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública solo permite visibilizar parcialmente la violencia contra las mujeres, ya que persiste una mala clasificación y registro de los casos.
Señaló que la inclusión de estas categorías ayuda a dimensionar el problema en cifras, pero se debe de tomar en cuenta que muchos hechos continúan registrándose bajo otros delitos, lo que distorsiona la información y dificulta conocer la magnitud real de la violencia.
Indicó que uno de los principales problemas es que casos de violencia familiar o agresiones graves suelen clasificarse como lesiones dolosas, lo que impide que se investiguen con perspectiva de género y reduce su visibilidad en las estadísticas oficiales.
En ese sentido, señaló también que uno de los principales pendientes es reforzar las acciones de prevención, ya que actualmente las estrategias se concentran en registrar los delitos y no en atender las causas que generan la violencia, lo que no ayuda a que en un futuro la incidencia disminuya.
«Que se puedan llevar a cabo acciones de prevención, que es ahí donde está fallando muchísimo y, sin embargo, los indicadores nos pueden dar una muestra de cómo están las circunstancias reales en números, en términos numéricos, pero siempre hay que saber que hay fallas dentro de estos indicadores porque las autoridades no reportan todos los casos que se dan y tampoco los toman verdaderamente dentro de los delitos que son. El caso de lesiones dolosas, que es ahí donde puede encuadrar, por ejemplo, tentativa de feminicidio, donde encuadra el tema de violencia familiar, donde encuadra, pues, muchísimos otros delitos que, para no visibilizar el tema de violencia contra las mujeres, pues muchas veces los encasillan en este tema de lesiones dolosas», resaltó Marlene Martín.
Finalmente dijo, existen fallas en la atención institucional desde la recepción de denuncias y hasta los protocolos de emergencia en el 911, pasando por la falta de policías o que la atención se da de forma tardía, por lo que todo esto complica que las mujeres accedan a la justicia de manera oportuna, especialmente en situaciones de riesgo.
