Integrantes de las organizaciones Animal Heroes y PETA Latino instalaron un altar de Día de Muertos en el Centro Histórico de Querétaro para recordar a los toros sacrificados en las corridas y exigir el fin de este tipo de espectáculos en el estado de Querétaro.
Señalaron que la tauromaquia implica crueldad animal y que, además, se realiza de manera ilegal, pues contraviene el Artículo 4 de la Constitución Mexicana y la Norma Oficial Mexicana (NOM) 033, que establece los métodos humanitarios para el sacrificio de animales destinados al consumo.
Sin avance en Congreso
El director de Animal Heroes, Jerónimo Sánchez, explicó que su organización respalda la propuesta de ley de la diputada Claudia Díaz Gayou para eliminar el reconocimiento de patrimonio cultural a las corridas de toros en Querétaro, la cual se encuentra en análisis en la Comisión de Medio Ambiente, encabezada por la diputada Perla Flores.
Además, recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya estableció un precedente al considerar improcedente otorgar esa categoría a este tipo de eventos en Nayarit, por lo que pidió al Congreso del Estado que homologue su legislación con la norma federal.
“Estamos llevando a cabo un altar por el Día de Muertos, aprovechando la festividad mexicana para honrar la memoria de los toros que se masacran y sacrifican de manera cruel en una plaza de toros, pero que además se hace de manera ilegal”, afirmó el activista.
Sánchez indicó que Animal Heroes ha presentado más de 600 denuncias ante la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) por corridas ilegales en el país, y alrededor de diez en Querétaro durante el último año, donde se sacrifican seis toros por función.
Ni tradición ni cultura
Por su parte, Gabriel Ochoa, representante de PETA Latino, sostuvo que las corridas de toros no pueden considerarse una tradición ni una expresión cultural, ya que la violencia no puede formar parte de la cultura. Afirmó que este tipo de espectáculos no generan derrama económica ni empleos, y que persisten solo por los intereses de grupos con poder político y económico.
Respecto a los argumentos de los taurinos que señalan que los toros corren riesgo de desaparecer si se prohíben las corridas, explicaron que esto es falso, ya que solo el cinco por ciento de los animales criados en ganaderías se destina a este fin. También desmontaron su argumento respecto a que antes de la corrida “tienen una buena vida”; señalaron que es una idea absurda y contradictoria, ya que ningún animal puede considerarse bien tratado si su destino es la tortura y la muerte en un espectáculo público.

