Sully Mauricio Sixtos y Arturo Maximiliano García, ambos diputados de Morena, presentaron la iniciativa de Ley para el Control Ético Poblacional de Perros y Gatos, y Protección de la Salud Pública Humana, Animal y Ambiental para el Estado de Querétaro. La propuesta parte de la necesidad de atender la sobrepoblación de perros y gatos en el estado, un fenómeno que, aseguraron, se ha convertido en un riesgo sanitario, ambiental y de bienestar animal. Los legisladores destacan que hasta el 45% de niñas y niños en algunas entidades presentan parásitos intestinales asociados a la exposición con heces de animales en la vía pública.
Creación de Centros
La iniciativa también plantea la creación de Centros Municipales de Salud Animal y Zoonosis en todos los municipios, con facultades para realizar campañas de castración quirúrgica masiva, atención clínica primaria, vacunación, desparasitación y control de zoonosis. Además, prevé que estas acciones sean gratuitas y permanentes, con la meta de esterilizar al menos el 20% de la población animal estimada cada año.
«Una iniciativa que expide la ley de equilibrio poblacional de perros y gatos de protección a la salud pública humana, animal, ambiental para el estado de Querétaro cuyos ejes rectores son los siguientes: esterilización masiva, campañas educativas de sensibilización dirigidas a la ciudadanía, registro estatal de perros y gatos para contar con una información precisa y se permita diseñar políticas públicas», afirmó Sully Mauricio Sixtos.
El diputado Arturo Maximiliano García destacó que se trata de una política pública distinta a las implementadas en el pasado, porque se plantea es una política no eutanásica; es decir, que uno de los ejes principales de esta propuesta es la prohibición absoluta de las matanzas de perros y gatos como método de control poblacional, práctica que, dijeron, ha resultado ineficaz y cruel, generando el llamado “efecto vacío”, que refiere a cuando un área queda libre de animales, rápidamente vuelve a poblarse.
Perros comunitarios
Asimismo, destacó que, por primera vez, se reconoce la figura de “perros comunitarios” que podrán permanecer en la vía pública bajo cuidado colectivo, siempre y cuando sean esterilizados y vacunados. Los diputados destacaron que regular la población de perros y gatos no significa verlos como un problema, sino asumir la responsabilidad de garantizar su bienestar, el cual repercute directamente en la salud, seguridad y calidad de vida de la sociedad.
Asimismo, se ordena el cierre progresivo de perreras y albergues que operen como centros de confinamiento, sustituyéndolos por campañas de adopción y programas de control ético. Los criaderos de perros y gatos deberán cesar actividades en un plazo máximo de 12 meses tras la entrada en vigor de la ley.
