Un conflicto entre un proveedor del servicio de recolección de basura y el Ayuntamiento de Cadereyta de Montes derivó la descarga de residuos en las inmediaciones de la Presidencia Municipal, como medida de protesta ante el incumplimiento de las condiciones establecidas en el contrato.
El contratista, Marco Polo Hernández, quien participó en la protesta, explicó que el servicio enfrenta diversas dificultades debido a la falta de combustible suficiente para operar las unidades, además de problemas relacionados con el mantenimiento de los vehículos destinados a la recolección.
Indicó que, de manera reiterada, se ha acercado con personal de la Dirección de Servicios Municipales para plantear las deficiencias que, afirmó, afectan la prestación del servicio.
De acuerdo con su versión, el camión utilizado para las labores se quedó nuevamente sin diésel durante el día previo a la protesta, situación que habría ocurrido en varias ocasiones.
El proveedor señaló que su hijo es el titular del contrato y que, al acudir a las oficinas municipales para conocer la situación, les informaron que el servicio había sido suspendido y que el contrato había sido rescindido.
Sostuvo que los 40 litros de combustible que, según dijo, reciben diariamente resultan insuficientes para completar las rutas asignadas, por lo que consideró necesario revisar las condiciones bajo las cuales se presta el servicio.
Asimismo, aseguró que las unidades presentan necesidades de mantenimiento preventivo y correctivo, incluyendo el cambio de neumáticos, y señaló que existen restricciones para mantener los vehículos en condiciones adecuadas de operación.
«El motivo de este acto es por falta de cumplimiento al contrato que se tiene con el H. Ayuntamiento, a la mala atención del director de servicios municipales y su director. En reiteradas ocasiones me acerqué a platicar con el subdirector de servicios municipales, Aarón Mejía, para solicitarle que el combustible que le proporcionaban a la unidad para desempeñar el trabajo es insuficiente. El día de ayer, como por doceava treceava vez, se quedó la unidad sin diésel. Entonces el día de hoy en la mañana tengo una llamada por teléfono que nos presentáramos a la oficina de servicios municipales para dialogar lo que estaba pasando. Nos acercamos a la oficina de servicios municipales e inmediatamente le comunican a mi hijo, porque mi hijo es el acreedor, el dueño del contrato, y le dicen que está suspendido el camión, que ya está rescindido el contrato y que no se puede hacer nada. Nosotros le hemos demostrado con kilometraje real que los 40 litros que les proporcionan en el diario de su trabajar son insuficientes para realizar las rutas. Incluso son rutas desperdiciadas porque les dan 40 litros y cubren solamente una ruta que ya está desocupada a las 11:30, 12 del día, y si les pusieran más diésel, yo pienso que sería más provechoso y agarrar todavía otra ruta», explicó.
El conflicto se agudizó durante la mañana, cuando uno de los camiones fue llevado a las inmediaciones del primer cuadro de Cadereyta y se depositaron bolsas de basura frente a la sede del gobierno municipal.
Añadió que el problema no solamente afecta a quienes prestan el servicio, sino también al funcionamiento de la recolección de residuos en el municipio, por lo que pidió que las autoridades municipales atiendan la situación y establezcan una solución.