El 22 de enero de 2024, el entonces presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, anunciaron la firma de un convenio de coordinación con el objetivo de garantizar el abasto de agua potable para la zona metropolitana de Querétaro durante los próximos 20 años.
El acuerdo fue suscrito por el entonces director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Germán Arturo Martínez Santoyo, y por el gobernador Kuri, durante la conferencia presidencial mañanera celebrada en Querétaro, en el cual se estipuló la construcción del proyecto “Sistema Batán: Agua para todos”, que sustituiría al Acueducto III previamente impulsado por el gobierno estatal.
Giro
El convenio comprometía al gobierno de Querétaro a gestionar permisos para la extracción de hasta tres metros cúbicos por segundo de la presa El Batán, la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales, una planta potabilizadora y una obra de toma. Esta infraestructura tenía como objetivo el tratamiento del agua que se extraería de esta presa, contrario a lo que hoy se plantea de tratar las aguas residuales de la zona metropolitana.
También establece que el estado operará y dará mantenimiento a la infraestructura, ya sea de forma directa o a través de terceros, informando a la Conagua en caso de elegir esta última opción. Aunque en el convenio firmado en enero de 2024 no se establecía un monto económico a invertir, en entrevistas, el vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Luis Alberto Vega Ricoy, reveló que el proyecto contemplaba la inversión estimada de $1 mil 500 millones de pesos.
A este respecto en particular, el vocal de la CEA explicó ante la Legislatura local que la variación en el costo del proyecto se debió a que se tuvieron que integrar procesos solicitados por la Conagua.
«La Conagua hizo algunos cambios precisamente para cumplir con toda la normativa, una de ellas era precisamente la no descarga directa a la presa del Batán, y la otra era precisamente enumerar esos dos conceptos se agregaron por recomendaciones de Conagua», informó Luis Alberto.
Mayor costo
Vega Ricoy detalló en 2024 que el proyecto contemplaba una inversión de $1 mil 500 millones de pesos y permitiría reutilizar agua tratada para riego y uso industrial y, según dijo, la planta de tratamiento tendría una capacidad de 1 mil 700 litros por segundo, similar a la del actual Acueducto II. Por el contrario, el proyecto actual contempla una inversión inicial de $9 mil 500 millones de pesos, más IVA, así como una Asociación Público Privada por 27 años que implicaría un costo total supieron a los $35 mil millones de pesos durante los 30 años que contempla el convenio.
A su vez, la Conagua se comprometió a proporcionar asistencia técnica, validar los proyectos ejecutivos, emitir los títulos de asignación de agua y los permisos requeridos, conforme a la disponibilidad del recurso y la normatividad vigente.
Obras dejadas
Durante el anuncio oficial, López Obrador reconoció que la obra no sería concluida en su sexenio, pero aseguró que contaba con el compromiso del gobernador queretano para concretarla durante su administración; sin embargo, en la propuesta planteada al Congreso, se informó que concluiría hasta el año 2028 y comenzaría a operar en 2029, es decir, posterior al término de la actual administración.
«Ha habido tres momentos muy importantes en la vida de nuestro estado, en lo que se refiere al agua, primero, en siglo XVIII con el Marqués de la Villa del Villar cuando trajo agua del Marqués hacia el Convento de La Cruz, después a principios de este siglo con el gobernador Garrido cuando hizo el Acueducto II que surte el 40% del agua a la zona Metropolitana», afirmó el gobernador del estado.
Kuri González, por su parte, afirmó que el Sistema Batán resolvería el abasto de agua para futuras generaciones y calificó el proyecto como “líder en el país” al permitir reutilizar el agua de Querétaro mediante tecnología de punta, favoreciendo la ecología y soportando el crecimiento de la entidad.