Querétaro enfrenta cinco retos importantes para crear una Reforma Judicial que impacte favorablemente al sistema de justicia, entre ellos, elegir una fecha distinta a la establecida a nivel nacional, combatir los acordeones y reducir el número de candidatos, consideró Luis Carlos Ugalde Ramírez, director de Integralia Consultores, quien presentó en Querétaro la ponencia “La Reforma Judicial en la primera Elección Judicial: Lecciones para Querétaro”, en la que aseguró que el precedente nacional dejó claras señales de alerta: Entre ellas, una participación de apenas 13%, lo que representó la elección más cara en la historia del país.
El costo de votar
En este sentido, detalló que la elección al Poder Judicial costó 541 pesos por voto, cuando la elección ordinaria costó 146 pesos por sufragio. Además, destacó que se trató de un proceso con una “sobrecarga electoral” con 881 cargos en disputa, lo que dificultó que fuera verdaderamente una elección democrática, al haber “tantos cargos y los perfiles son desconocidos para la ciudadanía”.
Fue ante este desconocimiento de los candidatos que destacó que se dio un voto inducido, evidenciando que hasta el 50% de los sufragios nacionales pudo responder a movilización política realizada por gobernadores y acuerdos entre niveles de gobierno. En este sentido, señaló que los candidatos electos en Querétaro fueron de acuerdo a la tendencia nacional.
«En general, Querétaro tuvo un comportamiento electoral muy semejante para la Corte a nivel nacional; lo que ocurrió es que algunos gobernadores pactaban con el gobierno federal que, en la elección federal, el gobierno del estado, aunque fuera oposición, iba a apoyar las candidaturas federales de la presidencia y que, a cambio, el gobierno federal no se iba a meter en la elección de personas juzgadoras locales. Esto es algo conocido que ocurrió en gran parte de las entidades», afirmó Luis Carlos Ugalde Ramírez.
Calendarización
Ugalde Ramírez recordó que en Querétaro la participación ciudadana apenas llegó a 10.9% y los votos nulos alcanzaron 9.6%, mientras que las boletas no utilizadas superaron el 6%. Ante este panorama, explicó que la reforma judicial en Querétaro no debe repetir errores que se tuvieron en la elección federal; entre ellos, no se deberá calendarizar la elección judicial junto con los comicios de 2027.
Advirtió que el sistema electoral “reventaría” si se suman las boletas de jueces locales a las elecciones de gobernadores, alcaldes, congresos estatales y diputaciones federales. De igual forma, planteó que el Congreso queretano deberá valorar si la reforma solo se limitará a sustituir a juzgadores por vía electoral, como ocurrió en el modelo federal, o si incluirá cambios de fondo en el sistema de justicia, como procuración, mediación y mecanismos alternativos.
Candidaturas
Sobre el diseño de candidaturas, advirtió que el objetivo debe ser “que gane quien gane, no importe, porque todos son buenos” y, para lograrlo, pidió fortalecer los procesos de evaluación de perfiles, evitar una sobreoferta de aspirantes y garantizar una selección con estándares claros. Agregó que será importante reducir el número de cargos a elegir y el tamaño de las listas por cada puesto.
Finalmente dijo que, a pesar de las críticas generalizadas que hubo ante la elección federal, reconoció que el gobierno federal logró imponer su narrativa, ya que gran parte de la población percibe positivamente la reforma judicial, aun sin haber votado, con la expectativa de “un Poder Judicial más cercano y menos corrupto”.
Sin embargo, advirtió que esto puede derivar en mayor degradación de las capacidades locales para atender conflictos cotidianos como herencias, custodias o litigios familiares. Finalmente, señaló que Querétaro tiene una ventaja estratégica al legislar después de otras entidades, lo que le permitirá diferenciarse, corregir los errores federales y convertirse en referente nacional en la materia.