La reforma fiscal para 2026 dará más poder al Servicio de Administración Tributaria (SAT) para vigilar y sancionar a los contribuyentes, señaló Mario Eric Anaya Arteaga, presidente de la Asociación de Fiscalistas del Estado de Querétaro (AFEQ).
Indicó que la reforma está centrada en mayor fiscalización, más control y más facultades para la autoridad tributaria y, aunque no aumenta impuestos, sí la supervisión y el alcance de las sanciones.
Embargos y cobros
Además, dijo que reduce las herramientas legales para poder defenderse frente a embargos y actos de cobro, ya que debido a las reformas en materia de amparo se elimina la posibilidad de otorgar suspensión ante actos de autoridad relacionados con cobros o créditos fiscales firmes.
«La reforma viene a más fiscalización, más medidas de control, a más facultades para la autoridad, para hacer efectivo el cumplimiento de las obligaciones tributarias; no está mal, siempre y cuando también haya del lado de la autoridad empatía para poder cubrir el cumplimiento de estas obligaciones», informó Mario Eric Anaya Arteaga.
Explicó que la reforma, de forma general, incrementa obligaciones y control, pero carece de estímulos o beneficios fiscales que incentiven productividad o crecimiento económico. Mientras que otras reformas como la reducción de jornada laboral y los incrementos graduales al IMSS aumentarán las cargas para las empresas.
En este contexto, con mayores cargas fiscales, laborales y de seguridad social, dijo que existe preocupación por la sostenibilidad de estas obligaciones y se prevé aumento en costos operativos y posibles impactos inflacionarios si la productividad no compensa la reducción de horas laborales.