📸 Foto: María Fernanda Serrano
El avance del Tren México–Querétaro en San Juan del Río ha generado una serie de retos técnicos y operativos a la Junta de Agua Potable y Alcantarillado Municipal, dado que se ha visto obligada a modificar su infraestructura, reorganizar frentes de trabajo y acelerar diagnósticos para evitar afectaciones en el suministro de agua a varias colonias del municipio, señaló el director del organismo, José Antonio Pérez Cabrera, además de trabajar en un proyecto para prever el abastecimiento de este recurso natural con la estación.
Ante la complejidad de la obra federal y los ajustes que se requieren hacer en infraestructura, mencionó que la JAPAM mantiene coordinación permanente con los ingenieros civiles responsables de los frentes 8, 9 y 10, con mesas de trabajo semanales para atender dificultades conforme surgen en el proyecto.
Explicó que uno de los trabajos más sensibles es la reubicación forzosa de una línea de conducción de 12 pulgadas, que abastece de agua potable a la localidad de Loma Linda, y que debe ser desplazada debido a la ampliación de la vía del tren.
Además, detalló que será necesaria la intervención conjunta de la JAPAM y del Ejército para ejecutar la obra con precisión y sin daño colateral a la disponibilidad del servicio.
También habló de la solicitud que se hizo a la JAPAM sobre analizar la factibilidad de agua para la futura estación del tren, por lo cual el organismo debe calcular la demanda del nuevo complejo y prever una infraestructura adicional, lo que podría implicar nuevas adecuaciones en la red municipal.
El director de la dependencia estima que, conforme avance la infraestructura ferroviaria, se requerirán más reubicaciones, refuerzos y reemplazos de líneas, así como una planeación paralela para garantizar que el crecimiento urbano que provocará la estación no comprometa el abasto de agua en las colonias cercanas.