El colectivo Desaparecidos Querétaro revisará con la Fiscalía General del Estado los avances de la carpeta de investigación relacionada con la desaparición de tres jóvenes originarios de San Juan del Río, ocurrida en Sinaloa en abril de 2025; así lo informó Yadira González Hernández, vocera del colectivo.
Detalló que la reunión se realizará en conjunto con los familiares de las víctimas, con el objetivo de conocer el estado actual de las indagatorias y definir las líneas de investigación a seguir.
Precisó que, desde el momento en que se reportó la desaparición, existió comunicación con las familias; sin embargo, estas solicitaron en un inicio que el colectivo esperara debido a información sensible, y añadió que ahora se considera pertinente retomar el acompañamiento.
Respecto a la información difundida en medios de comunicación sobre el hallazgo de credenciales de elector y tarjetas bancarias en Sinaloa, algunas presuntamente vinculadas con personas reportadas como desaparecidas en distintas entidades del país, aclaró que, hasta el momento, no se tiene confirmación de que alguna pertenezca a personas de Querétaro.
«No han salido ninguno de Querétaro, tenemos comunicación con las compañeras de Sinaloa; ya tenemos los nombres de estas credenciales, hay algunas mujeres, hay algunas tarjetas bancarias; las compañeras pidieron a Fiscalía de Sinaloa que se hiciera el análisis, la solicitud al sistema bancario para ver a quién pertenecen estas tarjetas, saber si hay alguien más que estemos localizando», afirmó Yadira González.
Reiteró que el colectivo buscará aportar información, fortalecer el acompañamiento a las familias y colaborar en la definición de las líneas de investigación.
Cabe señalar que los jóvenes desaparecieron la noche del 7 de abril de 2025 en el estado de Sinaloa, luego de vacacionar en Mazatlán, y su última ubicación se registró cerca del municipio de Concordia, tras desviarse de su ruta de regreso.
A inicios de mayo, el gobierno de Querétaro informó que existían indicios sobre su paradero y confirmó la colaboración con autoridades sinaloenses; desde entonces, las familias han solicitado apoyo federal y mantienen activa la difusión de sus rostros para obtener información que contribuya a su localización.