Se confrontaron comerciantes establecidos y artesanos indígenas en el Centro Histórico de Querétaro, luego de una rueda de prensa realizada por vecinos e integrantes del comercio formal en el primer cuadro de la ciudad, donde solicitaban que no se permitiera el ambulantaje, así como que hubiera condiciones similares para comerciantes formales e informales.
Paula, líder de un grupo de artesanos indígenas, llegó a increparles y solicitó una reubicación del Mercado Artesanal o que les dejen vender en la vía pública. Señaló que la insistencia por parte de comerciantes establecidos de no permitir el comercio informal es racismo en su contra y que el centro está concesionado, expropiado y privatizado en favor de unos cuantos; acusó a los comerciantes formales de caciques y de querer solo verlos pidiendo limosna, pero no vendiendo sus productos y progresando.
“Que se reubique el mercado (artesanal) y que si no lo quieren reubicar, porque no sirve para estar justificando un recurso que baja porque dicen que pagan una renta, más aparte los sueldos de los que trabajan ahí, qué cultura, que de cultura no tienen nada y no saben nada, no hacen actividad cultural ahí. Que se reubique el mercado, sino que nos dejen vender como veníamos vendiendo aquí en la vía pública”, afirmó Paula.
Indicó que las ventas siguen bajas en el Mercado Artesanal y es insostenible continuar en ese espacio.
Por su parte, Aleto Hernández, vecina del Centro Histórico, dijo que los comerciantes formales y vecinos de la zona no están de acuerdo con el ambulantaje, ya que lo consideran una competencia desleal; aseguró que no están en contra de los artesanos, sino de la ocupación irregular del espacio público, ya que esto se debe a que se victimizan y a que hay permisividad municipal, dijo.
“Exigimos a la autoridad que haga su función; hay reglamentos que tanto a los habitantes como a los comerciantes se les exige que cumplan; si no cumplen, te clausuran el negocio, y a los artesanos, a los que están en la vía pública, no tienen esa misma exigencia, ese mismo nivel de exigencia”, afirmó Aleto Hernández.
Finalmente, aseguró que respetan el derecho al trabajo, pero exigieron que este se ejerza dentro del marco legal y que el municipio aplique los reglamentos de forma pareja para evitar afectaciones a quienes sí cumplen con sus obligaciones fiscales y normativas, quienes además tienen que pagar locales, empleados, servicios y otras disposiciones.