El senador Gerardo Fernández Noroña hizo un llamado al Poder Legislativo local para que no actúe de manera unilateral respecto al proyecto del Sistema Batán, destinado a tratar agua residual para consumo humano, al pedir que se prioricen los acuerdos técnicos y financieros para evitar comprometer el futuro de la población.
Declaró que lo que se requiere es responsabilidad respecto a la toma decisiones y no priorizar los negocios, para lo que pidió resolver el problema del agua sin dejar endeudado al estado.
Detalló que sostuvo una reunión con el secretario de Gobierno estatal, Eric Gudiño Torres, donde se planteó abrir un diálogo técnico sobre el Batán. Aseguró que, aunque es claro que hay un problema de abasto de agua en Querétaro, este no debe usarse como pretexto para imponer soluciones costosas ni dejar una deuda considerable a futuras administraciones.
Viable
Al reconocer que la propuesta enviada por el gobernador del estado al Congreso es técnicamente viable, el senador insistió en que se debe realizar una evaluación técnica, no partidista, que incluya a expertos, con el objetivo de revisar si el proyecto Batán es realmente la mejor opción para abastecer a Querétaro, y bajo qué condiciones sería viable.
También señaló otros problemas estructurales, como la falta de drenaje pluvial en la ciudad, que podrían tener prioridad sobre un proyecto como el Batán, por lo que pidió no descartar alternativas.
Agua
Fernández Noroña destacó que no se deben comprometer recursos de administraciones futuras, especialmente cuando aún hay dudas sobre el costo y viabilidad del proyecto. Pese a las diferencias ideológicas con el gobierno estatal, el senador reconoció un primer gesto de apertura y voluntad para trabajar conjuntamente en el tema del agua, con la reunión que sostuvo con el secretario de Gobierno y dijo que espera que esta sea una “oportunidad para demostrar que, más allá de las diferencias, se pueden resolver problemas reales de la ciudadanía”. En este sentido, confirmó que se buscará concretar una reunión técnica entre especialistas, funcionarios y representantes legislativos para definir el rumbo del proyecto.