La violencia vicaria aún no está tipificada como delito en el Código Penal de Querétaro, señaló Beatriz Espíndola, integrante de Cuida MX y de la Red de Colectivas y Mujeres por un Frente Feminista Antipatriarcal de Querétaro.
Explicó que, si bien este tipo de violencia ya es reconocida dentro de la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, no está dentro del Código Penal para el Estado de Querétaro, lo que impide generar indicadores oficiales, iniciar investigaciones penales específicas y diseñar políticas públicas efectivas contra este tipo de agresiones.
Detalló que, tal como está actualmente, se dificulta contar con indicadores claros sobre cuántos casos ocurren en la entidad, ya que las instituciones no registran procedimientos específicos relacionados con este tipo de violencia. Así como que las autoridades no pueden iniciar investigaciones específicas ni generar estadísticas oficiales que permitan dimensionar el problema y generar políticas públicas que lo combatan.
Documentación de casos
Ante esta situación, indicó que buscarán comenzar con un proceso de documentación de casos mediante consultas en centros de justicia para mujeres, fiscalías y tribunales, con el fin de visibilizar la magnitud de la violencia vicaria en la entidad, para lo que utilizarían la metodología del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria para generar indicadores.
«Solamente tenemos la violencia vicaria reconocida en la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, no en otra normativa. No lo tenemos en el Código Penal, que es fundamental que esté en este código para, a partir de ahí, empezar a hacer levantamientos sobre el tema de indicadores que nos hablen de cuál es el tamiz de la violencia vicaria que están padeciendo las mujeres, así como los códigos. En junio apenas de 2023 se reconoce en el estado, en la ley estatal, como yo te lo comentaba, pero esto no nos da dientes para llevar a cabo instrumentos o herramientas que nos permitan, número uno, prevenir y, número dos, enfrentar este tipo de violencia”, afirmó Beatriz Espíndola.
Definiciones
Recordó que la violencia vicaria es considerada una forma de violencia de género en la que los agresores utilizan a hijas, hijos u otras personas cercanas para causar daño emocional o psicológico a la madre, la cual forma parte de una cadena de agresiones que escala progresivamente. Las cuales van desde el cuestionamiento a la capacidad de la madre para ejercer la maternidad, continúa con la desacreditación y anulación de la figura materna y posteriormente con la manipulación de hijas e hijos, de acuerdo con el vicariómetro.
Mientras que en las etapas más avanzadas puede implicar el uso de procesos legales en materia familiar para castigar a la mujer, la interposición de denuncias en su contra, la restricción o bloqueo de convivencias con sus hijos e incluso la sustracción de los menores. Agregó que, en los casos más graves, esta violencia puede escalar hasta el suicidio inducido de la madre o el asesinato de hijas e hijos, lo que representa la expresión más extrema de este tipo de agresión.
Finalmente, recordó que, aunque actualmente no existen datos oficiales sobre este fenómeno; sin embargo, refirió que a nivel de indicadores relacionados con violencia familiar se observa que 82% de los casos involucran a progenitores que niegan el pago de pensión alimenticia, mientras que 8% de las madres han sido separadas de sus hijas e hijos en este tipo de conflictos.
