La organización Cívica presentó los resultados de su Laboratorio de Otras Violencias en Querétaro, en donde se detectaron más de 10 tipos de violencia y se propone un modelo de gobernanza preventiva, indicó Claudia Romero, integrante del proyecto. Reconoció que uno de los principales retos fue categorizar los distintos tipos de violencia a partir de los testimonios recopilados.
«Específicamente en el foro que tuvimos y después el grupo focal, hicimos subclasificaciones para ir agrupando las formas de violencia, por ejemplo, las violencias asociadas a la violencia urbana, que pueden ser desde la movilidad vial y humana, y la protección del ambiente, por ejemplo, la degradación ambiental como una forma de violencia, todo lo que tiene que ver con la configuración urbana. Otra gran categoría fue la violencia estructural y sistémica, otra gran categoría fue la violencia estética, racial y digital, y otras categorías que fueron saliendo derivado de esto fueron la violencia laboral, escolar e institucional, la violencia familiar, sexual y de género», destacó.
Entre las subclasificaciones se encuentran las violencias asociadas con el entorno urbano, como las relacionadas con la movilidad vial y humana, así como con la protección del medio ambiente. Otra categoría fue la violencia estructural y sistémica, en la que se incluyeron la violencia estética, racial y digital. También identificaron casos de violencia escolar e institucional, familiar, sexual y de género.
Indicó que en la presentación final incluyeron 18 testimonios; sin embargo, aclaró que la ausencia de algunos tipos de violencia en el documento no significa que no existan o que no se presenten en el estado. Agregó que, entre los hallazgos, se propone avanzar hacia un modelo de gobernanza para prevenir y atender las distintas formas de violencia, en el que también participe la ciudadanía.

