Vecinos de la colonia El Cerrito colocaron mantas de protesta contra la construcción del tren México–Querétaro, ya que denunciaron que la obra provocará afectaciones en su movilidad y en la estructura de sus viviendas. Guadalupe González, vecina, refirió que en la Avenida del Ferrocarril habrá un recorte de más de metro y medio para el paso del tren, lo que impactará a más de 150 personas que habitan en más de 30 viviendas ubicadas desde la intersección con la calle López Rayón hasta Corregidora.
«En cuanto a lo de las vías del tren, es el recorte de las calles; hay un tramo cortado en el que nos van a quitar metro y medio de nuestra avenida, cuando por aquí ya no circulan ni ambulancias, patrullas o bomberos. Entonces, estamos viendo la forma de que no nos obstruyan la vialidad para el paso de personal y de carros, porque al final de cuentas, ya no va a ser transitable vehicularmente esta calle. Nos están reduciendo un tramo de más de metro y medio a la salida del puente y ya no nos van a dejar acceso ni salida, así que ni coches van a poder entrar», resaltó Guadalupe González.
Señaló que hace más de 60 años se había hecho un recorte por el derecho de vía y ahora se registra de nueva cuenta, con el cual el tren de carga quedará a escasos metros de distancia de sus viviendas.
Andador
Explicó que las autoridades les han notificado que, al no ser una avenida ni una calle que pertenezca a municipio, se va a llevar a cabo el recorte, por lo que se convertirá en un andador, es decir, que ya no será transitable para automóviles e incluso no podrán recibir auxilio de ambulancias o unidades de seguridad, protección civil, entre otras.
Cabe destacar que a lo largo de Avenida del Ferrocarril se puede observar que se ha trazado con tinta roja la zona de derecho de vía en donde estará pasando el tren. Dependiendo de la zona, este quedará desde los tres metros hasta a un metro y medio de distancia de las viviendas.
Incertidumbre
Por su parte, el urbanista y académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Emiliano Duering Cufré, advirtió que la reducción del paso en las vías ferroviarias va a generar afectaciones para quienes viven cercanos a la intervención.
Explicó que una de las principales preocupaciones es la incertidumbre sobre la propiedad de las viviendas, ya que muchas de ellas se encuentran dentro del derecho de vía: las casas fueron construidas antes de que se estableciera formalmente esta delimitación, lo que ha derivado en una incertidumbre jurídica entre los vecinos.
También destacó que la obra ha alterado la vida cotidiana en los barrios, modificando rutinas, ritmos de vida e incluso las horas de descanso de los habitantes. A esto se suma el incremento de las afectaciones estructurales en las viviendas.
