El proceso de entrega-recepción del Acueducto II ya comenzó entre la Comisión Estatal de Aguas (CEA) y el Gobierno del estado, con el objetivo de que la infraestructura pase a ser propiedad estatal una vez que concluya el contrato vigente, previsto para finales de 2027, informó el vocal ejecutivo de la CEA, Luis Alberto Vega Ricoy.
Cabe recordar que el proyecto inició su construcción en la administración de Francisco Garrido en 2007, cuando se firmó el contrato con la empresa Suministro de Agua de Querétaro S.A. de C.V. (SAQSA), bajo el esquema BOT (Building, Operate and Transfer), que refiere a una contratación donde un socio o empresa privada se encarga de crear, gestionar y poner en marcha un proyecto, y luego de un periodo acordado, transfiere la propiedad total al cliente o entidad pública. El contrato del Acueducto II fue por 20 años.
Explicó que actualmente se trabaja en la revisión y preparación de la entrega de la infraestructura, por lo que no se prevén riesgos en la continuidad de la operación.
Detalló que el sistema requiere alrededor de 11 millones de pesos mensuales para su operación y agregó que el gobierno estatal cuenta con la capacidad técnica para hacerse cargo del sistema y que el proceso de entrega permitirá garantizar que las instalaciones y su operación se encuentren en condiciones adecuadas.
El Acueducto II aporta alrededor de mil 600 litros de agua por segundo, volumen equivalente a cerca del 40% del abastecimiento de la zona metropolitana de Querétaro.
Al ser cuestionado también sobre la calidad del agua que abastece el Acueducto II a los queretanos, el vocal ejecutivo garantizó que la calidad del agua en Querétaro es óptima y no se corre el riesgo de que suceda lo que ocurre en Jalisco, donde se han dado manifestaciones por el agua contaminada.
«La calidad del agua está garantizada. No tenemos incidentes de calidad de agua, por lo menos en estos cinco años que un servidor ha estado al frente de la comisión. No hemos tenido incidentes mayores de calidad de agua y, afortunadamente, hacemos pruebas absolutamente todos los días en diferentes puntos, aleatorias, no aleatorias, y atendemos cualquier reporte que pudiera haber de turbidez o de algún tipo para poderlo hacer pero, gracias a Dios, sí estamos muy lejos de ser Guadalajara. Está garantizada. Sobre todo también por las fuentes de las que se alimenta; nosotros realmente no tomamos agua superficial, somos puras aguas subterráneas, entonces es un poco diferente a lo que está pasando allá; sí estamos en México, afortunadamente», destacó.
Vega Ricoy aseguró que la CEA mantiene un esquema de vigilancia permanente, con muestreos diarios en distintas fuentes de abastecimiento, además de procesos de potabilización y cloración conforme a los parámetros establecidos en las normas oficiales mexicanas.
Sostuvo que, mientras se mantengan las actuales fuentes de abastecimiento y los mecanismos de supervisión, no existe un motivo de preocupación para la población queretana respecto a la calidad del agua.
