La ley contra el feminicidio en México, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, es una simulación, ya que incorpora acciones que no representan un cambio real, además de que no establece con claridad cómo se cumplirán las obligaciones ni de qué manera generará un impacto y un cambio en la vida de las mujeres, señaló Marlene Martín, integrante de la colectiva Las Temis Luchando Juntas.
De acuerdo con la activista, se trata de un ejercicio de “lavado violeta”, pues no implica un cambio ni se explica cómo se van a cumplir las obligaciones, muchas de las cuales ya están contempladas en la legislación vigente.
Precedentes
Existen al menos tres sentencias internacionales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que han obligado al Estado mexicano a implementar acciones para prevenir y atender la violencia contra las mujeres, como los casos de Campo Algodonero, Digna Ochoa y García Andrade.
«Supongo que es un parte de un proceso de simulación de este tema que hoy le llamamos el lavado violeta, que tiene que ver con acciones que en realidad en profundidad pues no implican un cambio. Hay que decir que pues para empezar la iniciativa no explica cómo se van a cumplir las obligaciones, pero además que esas obligaciones que se establecen pues ya existen en la ley. O sea ya son obligaciones del Estado mexicano y pues hay tres sentencias», destacó Marlene Martín.
Por lo tanto, señaló que no hay elementos suficientes para considerar que esta ley represente un avance, ya que el tema de los feminicidios no radica en la normatividad, sino en el incumplimiento de las instituciones tanto en los parámetros como en los protocolos.
Cabe destacar que la presidenta Claudia Sheinbaum presentó la Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Delito de Feminicidio, la cual contempla penas de hasta 70 años de prisión, multas de mil a dos mil UMAs y 21 agravantes. Además, establece que toda muerte violenta de mujeres deberá ser investigada como feminicidio.
