Casos de psicólogos que ofrecían procedimientos estéticos hasta abogados que también realizaban exorcismos y amarres se encuentran entre los casos de usurpación de profesiones que detuvo la Fiscalía General del Estado en Querétaro.
El fiscal general del Estado, Víctor Antonio De Jesús Hernández, detalló que durante el año pasado se detectaron 52 casos de usurpación de profesiones en Querétaro, en donde predominan falsos médicos. Señaló el caso de una mujer detenida al sur de la capital queretana, quien era psicóloga de profesión y hoy enfrenta un proceso judicial con al menos 20 carpetas en su contra por ofrecer procedimientos estéticos, quien actualmente enfrenta su proceso en prisión.
Agregó que, además de los casos en el ámbito de la salud, también se han detectado otras formas de usurpación profesional; entre ellas, grupos de personas que se ostentaban como abogados sin serlo y que ofrecían diversos servicios, incluso ajenos al ámbito jurídico, como supuestos exorcismos o amarres.
«Tuvimos un grupo de abogados que no eran abogados, pero que ofrecían diversos servicios, incluso hasta exorcismos. Es en serio, unos falsos abogados que hacían de todo. Entonces, la realidad es que desagregar el universo de las carpetas, pues sí lo hacemos; nos tardamos unos minutos, pero sí se lo comparto. Pero la realidad es que estamos buscando y muchas de las carpetas sí se inician en el tema de salud, porque es cuando recién tienen una afectación, pues en su integridad y salud las personas, y manifiestan su inconformidad por haber recibido una atención deficiente. Y ahí es cuando se investiga e identifica que ni siquiera gozaba de la autorización legal para ejercer esa función»; resaltó Víctor Antonio De Jesús Hernández.
Médicos
Jesús Hernández advirtió que la profesión de médicos es la más usurpada, debido a que algunas personas consideran que ciertos tratamientos son menores y pueden practicarse en cualquier lugar, lo que incrementa el riesgo de infecciones, complicaciones médicas o daños irreversibles.
Resaltó que este tipo de prácticas representan un riesgo considerable, ya que los procedimientos eran realizados en espacios no acondicionados, como oficinas o despachos, sin cumplir con las condiciones de higiene y salubridad requeridas para intervenciones médicas. Por ello, hizo un llamado a la ciudadanía a revisar que los lugares donde acuden para estos servicios cuenten con los permisos y certificaciones necesarias, pero también que estén ubicados en espacios, establecimientos específicamente con estos fines.
