Durante los últimos 10 años, las instituciones educativas han perdido un 5 % de su poder adquisitivo en la República Mexicana, señaló José de Jesús Becerra Santiago, secretario general de la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (Contu). Agregó que este sector también se ha visto afectado por los bajos salarios, ya que hay trabajadores universitarios que enfrentan salarios por debajo del mínimo.
Esta cifra representa un aproximado de $4 mil 500 millones de pesos que han perdido las universidades, lo cual ha terminado impactando en las condiciones laborales del personal, tanto de docentes como de administrativos.
«De las universidades públicas y de los trabajadores universitarios del país, evidentemente, uno de los principales problemas que enfrentamos las universidades y sus trabajadores es el escaso subsidio público que se le ha venido otorgando a estas instituciones en los últimos años. Hicimos un análisis y en los últimos diez años las universidades han perdido poder adquisitivo en un 5 %, poco más del 5 %, es decir, sus subsidios se han quedado por debajo de la inflación en los últimos diez años en un 5 %. Esto significa que no tienen ni siquiera para pagar lo que venían pagando de años anteriores y aparte de eso hay una exigencia mayor de una mayor matrícula. Entonces es una de las principales demandas, que se resarza el presupuesto de las universidades públicas, que más o menos en estos años que nosotros hicimos el ejercicio son como $4 mil 500 millones que las universidades han perdido con respecto a la inflación solamente en estos últimos años, y eso ha impactado, por supuesto en las condiciones generales de trabajo», afirmó José de Jesús Becerra Santiago.
Además, en la última década, el poder adquisitivo de los trabajadores se ha perdido en un 9%, ya que los incrementos salariales no corresponden con la inflación, además de que son aproximadamente 39 mil trabajadores universitarios que perciben honorarios menores al salario mínimo. Los trabajadores del sector educativo han sido unos de los más afectados a nivel nacional, por lo que están solicitando resarcimiento al subsidio público de las universidades y un programa de recuperación salarial.