Un total de ocho fiestas clandestinas o after han sido desarticuladas en San Juan del Río durante dos fines de semana, situación que mantiene en alerta a las autoridades municipales ante la presencia de menores de edad, consumo de bebidas alcohólicas y solventes ilícitos, indicó el director de Gobierno Municipal, Rodrigo Ruiz Díaz.
Informó que, durante el primer operativo, realizado los días 23 y 24 de octubre, fueron suspendidas siete reuniones de este tipo, mientras que el 30 de octubre se detectaron y desarticularon dos eventos más, con lo que suman ocho intervenciones en el periodo referido. Explicó que uno de los casos que mayor preocupación generó fue el registrado en la comunidad de Loma Linda, donde encontraron adolescentes de entre 13 y 17 años, además de solventes para inhalar, bebidas alcohólicas y marihuana.
Operativos
El funcionario señaló que, a partir de estos operativos, han identificado patrones similares en la organización de las reuniones, las cuales son convocadas mediante redes sociales y grupos de WhatsApp.
Incluso, dijo, los organizadores suelen proporcionar la ubicación del evento apenas una hora antes de su realización, con la intención de evitar la intervención de las autoridades; sin embargo, explicó que se mantiene un proceso de investigación para identificar a los responsables y determinar si detrás de estas convocatorias existe una estructura de organización más amplia.
Detalló que los operativos se han desplegado en distintos puntos del municipio, entre ellos Loma Linda, zona Oriente, Lomas de Guadalupe, Quintas de Guadalupe y espacios conocidos como Banthí, solares, ranchos y granjas.
Equipos
Agregó que para atender estas situaciones se han conformado entre cuatro y seis células de trabajo, con participación de Seguridad Pública Municipal, Protección Civil, personal de Inspección de la Dirección de Gobierno y, recientemente, apoyo de la Guardia Nacional.
Advirtió que algunas de estas reuniones pretenden hacerse pasar por fiestas privadas; sin embargo, cuando existen convocatorias públicas, venta de accesos electrónicos, cobro de cover y descorche, se configuran como eventos comerciales que requieren permisos y medidas de seguridad.
Incluso, mencionó que una de las reuniones intervenidas llegó a registrar alrededor de 300 asistentes, lo que representa un riesgo ante la falta de protocolos de protección civil, personal de seguridad, servicios médicos y control de acceso.
El director de Gobierno hizo un llamado a propietarios de salones de fiestas, bares, antros, ranchos y terrenos que rentan sus instalaciones a particulares, para que verifiquen el uso que se les dará, ya que una celebración anunciada como cumpleaños o bautizo puede terminar convirtiéndose en un evento clandestino.