Los trabajos de construcción del tren México–Querétaro han derivado en el hallazgo de restos óseos y piezas arqueológicas a lo largo del trayecto, principalmente en zonas de San Juan del Río, donde el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mantiene vigilancia y resguardo permanente.
La delegada del INAH en Querétaro, Rosa Estela Reyes, informó que hasta el momento se han identificado alrededor de 10 entierros con osamentas acompañadas de ofrendas, correspondientes al periodo prehispánico.
Entre los hallazgos destacan navajillas de obsidiana, vasijas y pequeños recipientes tipo ofrenda y material cerámico fragmentado. La funcionaria explicó que los restos corresponden al periodo posclásico, aunque aún no se cuenta con fechamientos por carbono 14 que permitan precisar la cultura de origen.
Estructuras
Además de los vestigios prehispánicos, el INAH ha registrado al menos 15 estructuras coloniales, entre puentes y alcantarillas, a lo largo del trazo ferroviario que cruza municipios como El Marqués y San Juan del Río. Pese a los hallazgos, las obras del tren no se han detenido, pues de acuerdo con la funcionaria, existe coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), lo que ha permitido instalar campamentos arqueológicos en las zonas intervenidas.
Uno de los puntos más sensibles es la obra subterránea proyectada en el Centro Histórico de la capital queretana, donde el INAH ha solicitado estudios de mecánica de suelo y evaluaciones estructurales, esto, ante el riesgo que podrían representar los trabajos para los monumentos históricos cercanos. Hasta ahora, los descubrimientos no han obligado a modificar de forma relevante el trazo del tren en Querétaro, aunque no se descartan ajustes menores conforme avancen los estudios.
La delegada destacó que San Juan del Río cuenta con amplio material arqueológico recuperado en distintos puntos, lo que podría fortalecer proyectos culturales como museos de sitio en el futuro. Los trabajos del Tren México–Querétaro continúan revelando parte del pasado prehispánico y colonial de la región, en un proceso que combina infraestructura moderna con preservación histórica.