La nueva ley de aguas busca ordenar concesiones, no criminalizarlas, afirmó Óscar Zavala Gamboa, subdirector general jurídico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), quien señaló que la nueva legislación busca fortalecer la rectoría del Estado sobre el agua, garantizar el derecho humano al recurso y regularizar los aprovechamientos que actualmente operan fuera del marco legal.
El funcionario federal rechazó que la intención sea perseguir o criminalizar a quienes cuentan con títulos para el aprovechamiento del agua; sin embargo, destacó la necesidad de ordenarlos, debido a que existen casos de aprovechamientos que operan sin contar con un título válido o que presentan irregularidades.
Lucro con el agua
En este sentido, explicó que durante años algunos títulos dejaron de utilizarse únicamente como instrumentos para la producción y se convirtieron en mecanismos de comercialización. Por ello, la Conagua impulsa mecanismos de regularización antes de recurrir a medidas más severas, como la clausura definitiva de pozos u otros aprovechamientos.
Agregó que la Conagua cuenta con facultades para realizar visitas de verificación e inspección, así como para iniciar procedimientos sancionatorios, una labor que había dejado de realizarse; por ello, ahora se está llevando a cabo una jornada de revisión y verificación de concesiones.
Precisó que entre las medidas cautelares que puede aplicar Conagua para aquellos que presentan irregularidades, se encuentra la clausura provisional del aprovechamiento, la cual puede levantarse una vez que se resuelva el procedimiento correspondiente.
«Lo que se busca es una de las partes fundamentales del Plan Nacional Hídrico, el ordenamiento de las concesiones. Hay muchísimos títulos de concesión que se explotan sin que exista ningún título, que es la forma en que el Estado garantiza que el agua pueda ser respetada, no hay procesos de medición, prácticamente muchos títulos de concesión dejaron de convertirse en una forma de producción para convertirse en una mercancía, y es justamente lo que busca la reforma: garantizar que el Estado recupere la rectoría del agua y que pueda garantizar. Es un recurso finito y si no lo controlamos va a ser muy difícil que podamos regularlo y garantizar su aplicación, pero no hay prohibición como tal, no hay ninguna prohibición, al contrario, vamos a explicar cómo se siguen generando mecanismos que permiten regularizar. Antes de llegar y aplicar medidas drásticas y medidas de cierre de lo que ustedes quieran de pozos y de estos aprovechamientos, la idea principal es garantizar y regularizar, que es una de las partes fundamentales a las que está trabajando actualmente en un programa de regularización», informó Óscar Zavala Gamboa.
Caso Calzada
Zavala Gamboa habló sobre el caso del diputado federal Mario Calzada, relacionado con un posible uso distinto al autorizado en una concesión; indicó que el asunto continúa en procedimiento y que la autoridad dará a conocer información una vez que avance en sus distintas etapas.
A nivel nacional, indicó que la Conagua tiene identificados más de 5 mil asuntos en revisión como parte de un programa nacional de inspección y verificación; reconoció que uno de los aspectos que se busca fortalecer en la actual administración es la supervisión del uso del agua.
Sanciones
Las sanciones más severas contempladas ante irregularidades pueden incluir la clausura del aprovechamiento y la imposición de multas económicas. La multa máxima pasó de 2 mil 500 a 30 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), lo que representa un incremento significativo en la capacidad sancionatoria de la autoridad para atender usos del agua que contravengan la normatividad vigente.
