Las obras de la carretera federal 57 han generado un fuerte impacto económico millonario tanto al transporte público como al sector industrial de San Juan del Río, motivo por el cual, solicitan a las autoridades responsables crear una mejor logística para evitar afectaciones en la movilidad.
Advirtieron que los congestionamientos, desvíos y retrasos registrados en distintos puntos de la ciudad están provocando pérdidas económicas considerables, además de poner en riesgo la seguridad de quienes diariamente utilizan esta vía y las vialidades que funcionan como rutas alternas.
Por parte del transporte público, el secretario general del Sindicato Unión de Taxibuses CTM en San Juan del Río, Procoro Martínez, informó que su organización representa aproximadamente 50 por ciento de las unidades que prestan el servicio urbano, con 113 vehículos.
Detalló que rutas como la 43, 38, 17 y 2 resultan afectadas por los congestionamientos que se generan en puntos como las avenidas Juárez, Luis Romero Soto e Hidalgo, así como en la conexión con la carretera Federal 57.
Uno de los principales puntos críticos se encuentra en la zona de la avenida Hidalgo y la autopista, debido a que varias rutas tienen como destino la Central de Autobuses.
Explicó que algunas rutas completan normalmente su recorrido en aproximadamente una hora y media; sin embargo, ante los congestionamientos, han tenido que modificar su operación y evitar el ingreso a la Central de Autobuses para regresar a la altura de la concesionaria Volkswagen.
Esta medida representa alrededor de 30 minutos adicionales de recorrido cuando se intenta ingresar a la Central, por lo que los operadores han optado por evitar esa zona para no generar un acumulamiento todavía mayor de unidades.
«Tenemos pérdidas bastante considerables y no solo es un tema que nos afecta a nosotros como transportistas, sino también a los usuarios, donde desafortunadamente una consecuencia colateral es el daño siempre en lo particular a las personas, a los ciudadanos y, en este caso, a los usuarios del transporte público. Por ejemplo, les puedo mencionar varias rutas que tenemos para brindar el servicio a la ciudadanía: Ruta 43, Ruta 38, Ruta 17, Ruta 2, por mencionar algunas. Estas rutas tienen que pasar por los puntos neurálgicos de la ciudad, como Avenida Juárez, Avenida Luis Romero Soto y Avenida Hidalgo, y la mayoría están siendo impactadas negativamente por la falta de una ejecución más organizada de las obras en la 57. Es bien sabido por todos que, al salir las unidades de la 57, nos destrozan todo lo que tenemos aquí. En mi caso particular, la convergencia de la Avenida Hidalgo y la autopista 57 es uno de los puntos más críticos y complicados, porque todas estas rutas entran a la central; por darles un ejemplo, algunas rutas completan su ciclo en una hora y 30 minutos y, a últimas, se ha tenido que tomar la decisión de no entrar a la central de autobuses», informó Procoro Martínez.
El dirigente transportista estimó que cada unidad registra una pérdida aproximada de 400 pesos diarios, cantidad que, multiplicada por las 111 unidades, representa una carga cercana a un millón de pesos mensuales en combustible.
A esta situación, agregó, se suma el incremento registrado en el precio del diésel durante marzo de 2026, lo que complica todavía más las condiciones financieras del sector.
El problema, sostuvo, no se limita a los concesionarios, ya que los retrasos afectan directamente a los usuarios del transporte público, quienes deben modificar sus recorridos, utilizar otros medios de transporte o incluso caminar para llegar a sus destinos.
El presidente de Canacintra San Juan del Río, Hugo Rodríguez López, señaló que la situación ya rebasó las afectaciones al sector industrial, debido a que las empresas enfrentan incertidumbre para trasladar mercancías, recibir insumos y cumplir con los tiempos establecidos con sus clientes.
Explicó que Canacintra San Juan del Río agrupa a cerca de 400 empresas y estimó que alrededor de 80 por ciento de ellas han enfrentado algún tipo de complicación derivada de las condiciones de la carretera.
Aunque reconoció que no existe una cifra global de pérdidas, indicó que, de acuerdo con registros de algunas empresas, una hora de retraso puede representar alrededor de 2 millones de pesos en pérdidas para determinadas operaciones, sin considerar otros impactos que difícilmente pueden contabilizarse.
«La carretera 57 se ha convertido en un caos vial donde me atrevería a decir que las pérdidas ya son incalculables, porque no sabemos si vamos a estar varados o no, no sabemos si los GPS nos van a funcionar o no, no sabemos si las vías alternas van a estar bloqueadas o no, si va a haber bloqueos. Es una locura. Y como bien lo decía aquí nuestro regidor, va más allá de un tema industrial, ya afecta a todo San Juan del Río. Estamos viendo incluso aquí mismo dentro de nuestra comunidad San Juan del Río que también se bloquea debido a esto. Y los esfuerzos por muchos que se hagan, siempre hay retrasos, hay temas. Lo más preocupante de todo es la pérdida de vidas humanas, creo que también le estamos empezando a voltear a cuánto cuesta que un familiar de nosotros pierda la vida en esta carretera; es incalculable», lamentó el presidente de Canacintra San Juan del Río.
Rodríguez López también advirtió que las dificultades logísticas ya han comenzado a afectar la competitividad del municipio e incluso han representado un factor para la pérdida o traslado de algunos negocios.
Explicó que empresas del sector automotriz pueden aplicar multas de entre 10 mil y 200 mil pesos cuando un proveedor incumple con la entrega de materiales y, ante los retrasos, algunas operaciones o modelos de negocio han sido enviados a otras ciudades.
Los participantes coincidieron en que la Federación debe establecer una estrategia clara para atender las consecuencias de los trabajos y designar a un responsable que dé seguimiento puntual a la problemática.
