Ante la intención de la administración municipal de San Juan del Río de realizar ajustes en su organigrama, la regidora Vania Camacho señaló que cualquier modificación deberá estar plenamente justificada y respaldada por criterios técnicos, financieros y normativos.
Indicó que, hasta el momento, la propuesta formal no ha sido presentada ante el Ayuntamiento, por lo que aún no es posible emitir una postura definitiva, no obstante, subrayó la importancia de que el planteamiento incluya información detallada que permita evaluar su viabilidad.
«Que sea un verdadero ajuste para tener mejoras financieras. Porque tendríamos que ver eso en números reales. Saber cuánto es lo que va a beneficiarse el municipio con una reestructura, porque no es nada más como cambiarles el nombre o reajustar el personal a algunas áreas, que tendríamos que justificar por qué se van a reajustar. Pero yo creo que aquí la razón fundamental en la que se está sustentando esta modificación, por lo declarado con el Presidente Municipal, es la mejora financiera y, en ese sentido, pues tendríamos que analizar cuánto es ese dinero para poder valorar si es suficiente. Todavía no lo han presentado porque esta semana recibimos lo que se ha presentado. Cada semana nos informan de qué es lo que se va presentando ante el Ayuntamiento para que tengamos conocimiento si queremos trabajar en el tema previamente y no se ha ingresado», resaltó Vania Camacho.
La regidora enfatizó que uno de los principales argumentos que ha mencionado la autoridad municipal es la mejora en las finanzas públicas; sin embargo, consideró indispensable que se presenten cifras concretas que permitan medir el impacto real de la reestructura.
Asimismo, apuntó que el proyecto deberá contemplar aspectos como la justificación de los ajustes en cada área, descripciones de puestos, asignaciones presupuestales y tabuladores salariales, ya que se trata de un proceso complejo que requiere un análisis profundo.
Recordó que, durante la actual administración, ya se han realizado tres modificaciones al manual organizacional, por lo que advirtió que una cuarta reestructura debe estar suficientemente fundamentada para evitar cambios constantes.
Finalmente, consideró que, al encontrarse el gobierno municipal en su segundo año de gestión, resulta relevante que cualquier reorganización interna responda a una planeación sólida, que permita tomar decisiones acertadas en beneficio de la administración y de la ciudadanía.