A pesar de las intensas lluvias que se han registrado en los últimos días en distintas zonas del estado de Querétaro, los cauces del río en San Juan del Río y Tequisquiapan continúan presentando niveles bajos de agua, e incluso en algunos tramos lucen prácticamente secos.
De acuerdo con reportes de autoridades, aunque las precipitaciones han sido constantes y de consideración, el afluente en ambos municipios no ha mostrado una recuperación significativa, lo que evidencia que las lluvias no han sido suficientes o no han impactado de manera directa en las zonas de captación que alimentan estos cuerpos de agua.
En el caso de Tolimán, en días pasados el río alcanzó hasta un 70 por ciento de su capacidad, derivado de las precipitaciones registradas en la región serrana; sin embargo, el nivel descendió de manera considerable en poco tiempo, reflejando la rápida disminución del caudal tras el paso de las lluvias.
En municipios como San Juan del Río y Tequisquiapan, donde históricamente los cauces representan una referencia importante para el monitoreo hídrico y prevención de riesgos, autoridades mantienen vigilancia sobre el comportamiento del agua, especialmente ante pronósticos que advierten más lluvias para los próximos días.
Aunque por ahora no se reportan riesgos por desbordamientos, el comportamiento contrastante entre las lluvias registradas y los bajos niveles en los ríos deja en evidencia la necesidad de seguir monitoreando las condiciones hidrológicas en la entidad, particularmente en una temporada donde las precipitaciones pueden cambiar de forma repentina.
Cabe señalar que en el caso de estos dos municipios, el incremento del caudal también responde a la necesidad de desfogues de la Derivadora de 1857; sin embargo, hasta el momento, esta se encuentra controlada.