A casi un año de que la Comisión de Administración y Procuración de Justicia votó en sentido negativo el dictamen relacionado con la despenalización del aborto, el proyecto continúa sin ser sometido a votación del Pleno de la LXI Legislatura.
Es de recordar que el voto en contra fue emitido por los diputados del PAN, Guillermo Vega Guerrero y Enrique Correa, el 30 de octubre de 2025, mientras que el otro integrante de la Comisión, Homero Barrera, se abstuvo de votar.
Aunque el dictamen fue votado en contra, el presidente de la Comisión, Guillermo Vega Guerrero, informó en su momento que el documento tendría que ser subido al pleno del Congreso para que los 25 diputados emitieran su voto y que el sentido negativo del dictamen podía ser revertido por una mayoría.
Desde entonces, dos mesas directivas —la primera encabezada por Georgina Guzmán (PVEM) y la segunda por Sinuhe Piedragil (Morena)— han dicho desconocer el paradero del dictamen, al asegurar que la Comisión no continuó con el proceso legislativo.
En respuesta, Guillermo Vega ha afirmado en reiteradas ocasiones que el dictamen se encuentra en manos de la Mesa Directiva desde la gestión de Georgina Guzmán. Por ello afirmó que la decisión de no subirlo a votación en pleno ha respondido a una estrategia político-electoral de los diputados de la 4T.
Contradicciones
Recientemente, la discusión volvió a caer en contradicciones, porque incluso diputados de Morena, como Andrea Tovar, declararon en días pasados que el dictamen no podría ser votado en pleno debido a que se emitió en sentido negativo, lo que representa que se desechó y no puede seguir su proceso legislativo.
Sin embargo, Guillermo Vega dijo que, por el contrario, ese dictamen debe ser votado en pleno al representar una reforma constitucional, ya que la segunda iniciativa en esta materia (que permanece en su comisión sin ser discutida) requiere primero del avance constitucional para poder ser aplicable. El segundo dictamen está enfocado en leyes secundarias que corresponden a la Secretaría de Salud y cuestiones de políticas públicas.
Por su parte, el expresidente de la Mesa Directiva, Sinuhé Piedragil Ortiz, señaló que el dictamen aprobado en sentido negativo por la comisión no podía ser llevado al Pleno bajo esas condiciones y responsabilizó al PAN de explicar ante la ciudadanía y las mujeres de Querétaro las razones por las que la comisión rechazó la iniciativa. El morenista también rechazó que durante su periodo al frente de la Mesa Directiva haya existido temor por el impacto electoral de una eventual votación y recordó que desde hace más de dos décadas mantiene una postura favorable a despenalizar la interrupción del embarazo.
De comisiones a Pleno
De acuerdo con Guillermo Vega Guerrero, el procedimiento legislativo obliga a que el dictamen sea presentado ante los 25 diputados, quienes podrían aprobarlo, modificarlo o devolverlo a la comisión para un nuevo análisis. Por ello, consideró que el proceso no puede darse por concluido únicamente con la votación realizada en comisiones.
El legislador panista explicó que, conforme al procedimiento legislativo, una vez aprobado un dictamen en comisión, corresponde a la Secretaría de Servicios Parlamentarios darle continuidad y remitirlo a la siguiente instancia. Sin embargo, señaló que corresponde a la Mesa Directiva definir los asuntos que son incorporados al orden del día del Pleno.
Asimismo, descartó que sea necesario esperar otra iniciativa relacionada con políticas públicas para mujeres embarazadas que quedó pendiente de análisis, al considerar que ambas propuestas tienen procedimientos independientes. Indicó que el aspecto penal de la interrupción del embarazo ya fue resuelto por la comisión y que corresponde al Pleno definir su destino.
Ante el cambio en la Mesa Directiva, ahora presidida por Adriana Meza Argaluza e integrada también por Mauricio Cárdenas, Homero Barrera y Andrea Tovar, Guillermo Vega dijo que espera que el órgano legislativo concluya el trámite pendiente y someta el dictamen a consideración de los diputados.