Aunque se han presentado algunas situaciones sobre portación de sustancias nocivas para la salud en instituciones educativas de San Juan del Río, la USEBEQ descarta la implementación del operativo mochila, debido a que apuestan por corresponsabilidad familiar para la prevención, señaló la coordinadora de la dependencia, Irene Quintanar Mejía.
La funcionaria indicó que de momento no se contempla poner en marcha esta estrategia, al considerar que la revisión de pertenencias debe partir del entorno familiar y no de intervenciones externas que puedan vulnerar la integridad de los estudiantes.
Cabe señalar que en algunos planteles se ha planteado la posibilidad; sin embargo, la postura institucional se inclina por descartar esta medida y fortalecer la formación desde casa.
“El tema de revisar el tema de las mochilas, de manera con respeto a la integridad, nosotros lo hemos mantenido en responsabilidad de los padres de familia. Regresen ustedes a su infancia y, generalmente, nosotros durante esa etapa, nuestros padres nos recordaban que teníamos que hacer nuestra tarea, teníamos que poner nuestras cosas que necesitábamos. No olviden que la infancia, la parte básica, es la formación de valores, es la formación de la disciplina, es la formación del carácter. Y nosotros ahí tenemos que trabajar mucho como familia para que los niños, adolescentes en este caso, pongan su mochila, pongan lo que necesitan; lo van a poner para cuando vayan a trabajar. Entonces, desde ahora tienen que iniciar. Pongan lo que necesitan y, a partir de ahí, yo creo que nosotros como padres, en una muestra de amor hacia ellos, podemos revisar la mochila», destacó Irene Quintanar Mejía.
Subrayó que recurrir a revisiones escolares podría enviar un mensaje equivocado a niñas, niños y adolescentes, al normalizar intervenciones externas sobre su integridad, cuando lo prioritario es fomentar hábitos y responsabilidad desde edades tempranas.
Quintanar Mejía enfatizó que la estrategia de prevención debe centrarse en el acompañamiento constante de las familias, especialmente ante situaciones de riesgo como el posible ingreso de sustancias prohibidas a los planteles.
Finalmente, sostuvo que los padres tienen un papel clave para detectar cambios de conducta o problemas en sus hijos y actuar en coordinación con las escuelas.