Se pusieron en marcha acciones para fortalecer la investigación y avanzar en el rescate de la zona arqueológica del Barrio de la Cruz, entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Gobierno Municipal de San Juan del Río, con la finalidad de que la zona pueda abrirse nuevamente al público, señaló Rosa Estela Reyes García, delegada del INAH en Querétaro.
Dio a conocer que ya se formalizó un convenio específico de colaboración con el municipio y comenzó la adquisición de los materiales necesarios para desarrollar una nueva temporada de trabajo de campo, prevista para los próximos meses.
Explicó que esta etapa permitirá ampliar el conocimiento sobre la ocupación prehispánica de la región, debido a la importancia histórica que representa el sitio.
El proyecto contempla dos líneas principales de trabajo: por un lado, dar continuidad a las investigaciones arqueológicas y, por otro, analizar la infraestructura que podría instalarse para permitir el acceso de visitantes de manera controlada.
Actualmente, la zona permanece cerrada al público en general, debido a la necesidad de proteger los vestigios arqueológicos y respetar las actividades tradicionales que se desarrollan en el lugar.
Explicó que el comité de mayordomos y cargueros ha tenido participación en el control de los accesos y ha planteado la importancia de generar condiciones que permitan conservar el sitio sin afectar las prácticas tradicionales, entre ellas el levantamiento de la Cruz y las visitas que periódicamente se realizan.
«Ese es un nivel importantísimo para el INAH y para el conocimiento de toda la población de los datos confirmados de la ocupación prehispánica de esa región. Y otro nivel de importancia tiene que ver con la visita controlada al sitio. Es un sitio muy hermoso; no lo podemos visitar de manera abierta y pública porque está controlado. Ahorita, el comité de mayordomos o los cargueros son los que nos apoyan para evitar el acceso, y ellos han pedido que se establezca infraestructura para poder hacer una visita controlada y seguir con sus ocupaciones tradicionales del levantamiento de la cruz y la visita al sitio. Entonces ya firmamos un convenio de colaboración específico con el municipio de San Juan; el presidente ha mostrado mucho interés desde siempre por este sitio y en estos momentos, esta semana, ya estaban en la compra de materiales para iniciar una temporada de campo que nos va a llevar todo el año y en diciembre vamos a hacer un corte para ver qué parte del siguiente año vamos a continuar con el proyecto», afirmó.
Los trabajos de campo continuarán durante los próximos meses y será en diciembre cuando el INAH realice una evaluación para establecer qué acciones podrán mantenerse o ampliarse durante el siguiente año.
Destacó que, más allá de los tiempos previstos, uno de los aspectos relevantes es que el proyecto ya inició, por lo que los próximos meses permitirán reunir información suficiente para evaluar los resultados y definir las siguientes acciones para la recuperación y conservación de la zona arqueológica del Barrio de la Cruz.