Las condiciones del terreno y el saqueo que afecta a la zona arqueológica de El Rosario, en San Juan del Río, han obligado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a plantear una intervención especializada para preservar las pinturas rupestres del sitio, proyecto cuyo costo se estima actualmente en alrededor de 7 millones de pesos, refirió la delegada de esta dependencia federal en Querétaro, Rosa Estela Reyes García.
La propuesta contempla retirar de manera controlada los murales que permanecen bajo tierra y trasladarlos a un espacio que reúna mejores condiciones para su conservación, con la posibilidad de incorporarlos posteriormente a un museo.
Explicó que la alternativa ya fue expuesta ante las oficinas centrales del instituto y la Coordinación Nacional de Restauración, mientras se busca involucrar al gobierno municipal y a otras instancias para reunir los recursos necesarios.
La funcionaria advirtió que los trabajos no pueden realizarse de manera convencional debido a las características de las pinturas y a las condiciones del subsuelo.
Uno de los principales riesgos se encuentra precisamente en los procesos de hundimiento y formación de socavones, a los que se suma la extracción ilegal de materiales arqueológicos, situación que ha incrementado la vulnerabilidad de los vestigios.
Refirió que retirar las pinturas implica un proceso delicado, ya que el contacto repentino con el aire podría ocasionar daños irreversibles.
De acuerdo con la titular del Centro INAH Querétaro, la exposición de los materiales debe efectuarse gradualmente y bajo condiciones controladas para evitar que la pintura se desprenda, por ello, cualquier intervención deberá estar a cargo de especialistas en conservación y restauración.
«Triste porque ahí tenemos muchas amenazas del subsuelo. Hay saqueo y hay socavones que nos amenazan muchísimo. Y no hay recursos para una labor de extraerlos. Lo que nosotros solicitamos tanto a oficinas centrales, a la Coordinación Nacional de Restauración, como al presidente municipal, es que uniéramos esfuerzos para sacarlo y traerlo acá a un lugar más seguro, que formará parte de nuestro museo próximamente. Estamos en acercarnos a esa posibilidad de proyecto para el año que entra, que tengamos el recurso y que vayamos haciéndolo con el tiempo, porque sacar esos murales de debajo de la tierra no es un asunto rápido, no solamente porque hay amenazas del socavón y de hundimientos, sino porque los materiales tienen que ir respirando lentamente el aire, porque si no se desprendería la pintura mural», destacó.
La complejidad técnica, aunada a los problemas que presenta el subsuelo, ha llevado al instituto a considerar la extracción como una de las alternativas más viables para garantizar la preservación de las pinturas; sin embargo, el proyecto permanece sujeto a la obtención del financiamiento necesario y a la integración del equipo especializado que permita ejecutarlo sin poner en riesgo los vestigios.
El presupuesto de referencia para desarrollar la intervención se mantiene en aproximadamente 7 millones de pesos, aunque la cifra podría actualizarse conforme avance la planeación técnica.
Mientras se gestionan los recursos, el INAH mantiene como prioridad la documentación y conservación de los sitios arqueológicos identificados en San Juan del Río, con especial atención en aquellos que enfrentan mayores riesgos por las condiciones naturales del terreno y la intervención humana.
